Opinión

Errar es humano, perdonar es divino

Un tema que causó roncha en la semana fue el caso de la exclusión del seleccionado nacional de rugby del mundial de la modalidad para cuyo repechaje …

| Por Pedro García Garozzo
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Un tema que causó roncha en la semana fue el caso de la exclusión del seleccionado nacional de rugby del mundial de la modalidad para cuyo repechaje había por primera vez clasificado tras doble victoria frente a Brasil.

Finalmente, al tomar conocimiento de un serio error técnico-administrativo (incumplimiento de la regla de elegibilidad de un atleta nacionalizado), la propia Unión de Rugby del Paraguay, en una actitud ética loable, decidió excluirse voluntariamente de la competencia a celebrarse en Dubái, Emiratos Árabes, para la que clasificó en cancha. No debería ocurrir, pero pasa. Y no es el primer caso. A España le ocurrió algo similar en el último Mundial de Francia, del que quedó afuera.

Esta situación debe ser analizada y evaluada en su justa medida.

Duele apreciar cómo de manera irreflexiva descalifican en las redes algunos que se autocalifican como amantes del rugby, censuran y crucifican a quienes justamente con esfuerzo, sacrificio e idoneidad llevaron a nuestro deporte de la ovalada a un sitial inédito en su historia a nivel de mayores. De igual modo, esos a quienes desconociendo sus precedentes merecimientos piden que se vayan, ignoran cómo sus hoy censurados sacaron al rugby nacional del sótano de Sudamérica para llevarlo a tan elevadas ubicaciones.

Y el caso no es solo a nivel adulto sino también en formativas, y en las modalidades de playa y seven, y en ambas ramas.

En todas estas actividades hay inocultados signos de progreso que no se pueden desconocer y más cuando la dirigencia rugbística sabido es que se cimenta en el voluntariado, brindando tiempo y dinero que aportan al deporte que aman y al que sirven, y no del que se sirven como en tantos otros casos, dentro y fuera del deporte.

¿Por qué entonces hacer leña del árbol caído y ahondar una herida, o poner el dedo en la llaga, en vez de restañar ese dolor y valorar la altura con la que la URP defiende los valores que el rugby cultiva?

Cabe aquí utilizar la célebre postura del gran estadista norteamericano John F. Kennedy: “No preguntes qué puede hacer tu país por ti, sino qué puedes hacer tú por tu país”.

Parafraseando al expresidente estadounidense, esta es nuestra sugerencia dirigida a esos francotiradores de las redes: “No censuren despiadadamente a quienes han cometido un error por más grave que fuera, cuando tuvieron la grandeza de reconocerlo y sentaron una postura ética ponderada en diversas latitudes. Errar es humano. Perdonar es divino. Y reconocer una falta es más que humano y casi divino.

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