“Quien tiene la información, tiene el poder”

Por Gonzalo Marroquín Godoy

Agregar La Tribuna en
“Quien tiene la información, tiene el poder”.MIGUEL ALVAREZ

El Congreso no hará ley alguna por la que establezca una religión oficial o prohíba el libre ejercicio de la misma; o que restrinja la libertad de expresión o de prensa; o el derecho del pueblo a reunirse pacíficamente y a solicitar al Gobierno la reparación de sus agravios. (Primera enmienda de la Constitución de los Estados Unidos).

El debate sobre la libertad de expresión y de prensa lleva siglos a nivel universal y, por lo que hemos comprobado por más de trescientos años, nunca cesará, al menos, no mientras haya gobernantes autoritarios que pretendan imponer su poder a cualquier precio. La buena noticia es que, tarde o temprano, las tiranías caen o terminan, mientras los anhelos de libertad de los seres humanos persisten y luchan por defenderlos.

La historia está llena de ejemplos: Hitler creó un ministerio de “Ilustración Pública y Propaganda”, se prohibieron los periódicos y medios. El régimen nazi controló la información y el poder, lo que facilitó que Alemania, sin oposición interna, desatara la Segunda Guerra Mundial con todo el daño que causó.

Casi simultáneamente en la Unión Soviética, la desaparecida URSS, solo existía el diario Pravda y la agencia TASS como voceros de la dictadura comunista y cualquier periodista “disidente” era perseguido. Tras el triunfo de la Revolución Cubana en 1959, ese marco de control informativo se replicó en Cuba, y más tarde lo hicieron, con algunas variables, las dictaduras de Venezuela (Hugo Chávez/Maduro) y Nicaragua (Daniel Ortega). También dictaduras de derecha como la de Pinochet en Chile, Fujimori en Perú y Stroessner en Paraguay reprimieron a la prensa para mantener el control de la información… y así retener el poder

En la actualidad Putin, Xi Jinping, Kim Jong-un, mantienen un control absoluto sobre la información y, de acuerdo con organismos de defensa de la libertad de expresión, los pueblos de Rusia, China y Corea del Norte tienen un “monopolio ideológico” de la información que recibe la población.

Mientras todo eso ocurría en países de diferentes continentes, Estados Unidos se podía jactar de ser un ejemplo de libertad, al extremo de que la prensa independiente se consideraba el “cuarto poder” y su democracia se sustentaba en un pueblo bien informado para ejercer sus derechos.

Es en ese país, donde Thomas Jefferson, en el siglo XVIII, escribe siendo presidente una frase que podría dejar helado a cualquiera de los dictadores o gobernantes autoritarios mencionados antes: “Si de mí dependiera decidir si debemos tener un gobierno sin periódicos o periódicos sin gobierno, no dudaría un momento en preferir lo segundo”… Absolutamente contundente.

En la historia estadounidense, el segundo presidente, John Adams, promulgó las llamadas “Leyes de Sedición” para perseguir a los periodistas críticos a su gobierno, pero luego tuvieron que pasar 200 años para encontrar a un gobernante de ese país que intentara censurar judicialmente a periodistas: Richard Nixon trató de impedir la publicación de los famosos “Documentos del Pentágono” que finalmente hizo públicos el diario The Washington Post.

Con esos dos “lunares” históricos, EE.UU. era considerado un ejemplo en materia de libertad de expresión y de prensa en el hemisferio. En el seno de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) que cada año repasa la situación de libertad de prensa en las Américas, pocas veces se conocían casos de estadounidenses, aunque recuerdo el de la periodista Judith Miller, quien estuvo presa por proteger sus fuentes de información en un caso relacionado con la invasión a Irak durante el gobierno de George W. Bush. Finalmente se reconoció su derecho a no revelar sus fuentes.

Desde su retorno a la Casa Blanca en el 2025, Donald Trump no ha escondido su incomodidad ante las críticas de la prensa independiente. Han sido varios sus intentos de censura a cadenas de televisión o presentadores, lo mismo que los ataques e incluso insultos contra periodistas de diferentes medios. El más reciente incidente es el veto de ingreso a tres medios independientes: CNN, Político y MS NOW.

La respuesta fue inmediata. Se demandó al Ejecutivo por violar la primera enmienda y un juez federal ha dado la razón a los medios.

Trump y el vicepresidente Vance aseguran que los medios vetados “publican más noticias negativas de la administración”, sin mencionar que quienes quieren el control de la información se presentan siempre como víctimas.

La constitución chavista establece que toda la información debe ser “veraz y oportuna”, pero no dijeron quién calificaría las noticias. Por supuesto que a Chávez y Maduro todas las noticias independientes les parecían “mentira” (“fake news”, les llama Trump) o inoportunas. Siendo el Estado quien las calificaba, podían censurar o castigar a los medios y periodistas.

Hay una vieja frase que dice que “quien tiene el poder, tiene la información”. Ese principio es el que aplican los gobiernos autocráticos para buscar mecanismos que impidan que el poder esté en el pueblo bien informado. En contraparte, lo que la prensa independiente hace es, precisamente, democratizar la información, para reforzar así los principios y valores democráticos.

Lo contrario, ir contra la prensa, es siempre ir en contra de la democracia… Esa lucha nunca termina y la libertad hay que defenderla.

TAGSNo hay tags para el artículo.

También te puede interesar

Últimas noticias