El crecimiento paraguayo abre oportunidades y, al mismo tiempo, plantea desafíos para consolidar inversiones, empleo calificado y mayor integración económica. La expansión de los últimos años requiere previsibilidad, capacidades humanas y esa mirada fue compartida en el primer panel de la Expo Capasu 2026, realizado ayer jueves y moderado por el doctor Mateo Balmelli, con la participación de Óscar Orué, Verónica López y Alberto Sborovsky.
Orué, titular de la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios, destacó la diversificación de la economía y señaló que el país ya no depende exclusivamente del sector agropecuario. Resaltó el consumo interno, las mipymes y la formalización. Indicó que la presión tributaria pasó de aproximadamente 9,5% del Producto Interno Bruto (PIB) en el 2023 a 11,2%, sin crear ni aumentar de manera general los impuestos. La meta expuesta es llegar al 12% en el 2028.
Para el sector comercial, Orué planteó que la factura electrónica debe consolidarse para facilitar el cumplimiento y mejorar la trazabilidad. Sostuvo que el desarrollo debe financiarse con una base más amplia de contribuyentes y reglas previsibles.
Proyección y posición del país
Sborovsky, viceministro de Comercio y Servicios del Ministerio de Industria y Comercio, centró su exposición en las posibilidades de Paraguay para consolidarse como destino de inversiones. Señaló que el país mantiene una senda de crecimiento luego de una expansión del 6,6% el año pasado, mientras las proyecciones para este año y el próximo se mantienen por encima del 4%. Señaló que la expansión exige respuestas en infraestructura, empleo y capacidad para atender nuevas operaciones.
El viceministro destacó la posición que el país viene adquiriendo ante inversores extranjeros, con presencia de capitales del Mercosur, además del protagonismo de la manufactura industrial. Desde el Ministerio de Industria y Comercio, explicó, se trabaja en logística, comercio interno y electrónico, comercio exterior y articulación con gremios y productores para sostener las condiciones que permitan aprovechar ese escenario.
López, viceministra de Empleo y Seguridad Social, incorporó el factor demográfico. Explicó que Paraguay no aprovechó plenamente el bono demográfico y que la población se encuentra en una etapa de estabilidad, mientras la fecundidad desciende y la migración modifica la disponibilidad futura de trabajadores.
La cartera laboral cambió su estrategia de capacitación para enfocarla en los perfiles solicitados por empresas, industrias y comercios. López advirtió sobre la escasez de técnicos y trabajadores de oficios, como plomeros, herreros y carpinteros, mientras muchos jóvenes priorizan carreras universitarias. Añadió que el programa EmpleaPy registra al menos 500 vacancias semanales e invitó a las empresas a comunicar allí los perfiles requeridos.
López planteó que la información sobre vacancias puede orientar los programas públicos y agilizar el vínculo laboral. Ante la menor natalidad y la migración, sostuvo que Paraguay deberá combinar formación local e incorporación de mano de obra migrante en el país.

