El dólar a Gs. 6.600 volvió a poner en alerta a familias y empresas paraguayas. Tras la crisis de Ueno Bank y el cambio de Gobierno, la pregunta es cuánto más puede subir. La información disponible permite sostener un escenario de volatilidad y presión sobre el guaraní, pero no fijar con certeza una cotización para diciembre.
La encuesta de expectativas del Banco Central del Paraguay (BCP) de octubre recogía una mediana de G. 5.850 por dólar para noviembre, G. 5.905 para el cierre de 2026 y G. 6.185 para fines de 2027. Esas cifras reflejan lo que esperaban los consultados antes de la crisis de esta semana: no son una meta del BCP ni una garantía sobre el precio futuro.
El movimiento posterior cambió el punto de partida. El viernes 6, a las 10:23 de Nueva York, Bloomberg registraba G. 6.455 por dólar y una suba semanal acumulada del 9,03%. Era una medición durante la jornada, no el cierre definitivo. La tabla de la DNIT, por su parte, consignó para ese día G. 6.507,73 a la venta, una referencia que tampoco equivale a todas las pizarras comerciales.
Entre las estimaciones difundidas después del inicio de la crisis aparece la del economista Wildo González. En declaraciones a Bloomberg Línea, ubicó el nivel de equilibrio alrededor de G. 6.800. Ese cálculo no establece que la moneda llegará necesariamente a ese precio en diciembre: es una valoración individual, no un consenso actualizado del mercado.
González explicó que la incertidumbre impulsó a empresas y ahorristas a buscar dólares como resguardo. Ingrid Herrera, de MF Economía e Inversiones, también vinculó la presión cambiaria con la situación política y la rapidez de los pagos a depositantes. La recuperación de la confianza será, por tanto, una variable central para observar durante las próximas semanas.
Los escenarios dependen de decisiones concretas. Si se normalizan los pagos y disminuye la incertidumbre, la demanda defensiva de dólares podría moderarse. Si persisten las dudas sobre los depósitos y el costo que asumirá el Estado, la presión podría continuar. Son posibilidades condicionadas: ninguna permite anunciar una suba permanente ni un regreso automático a los valores de octubre.
Para quien cobra en guaraníes y tiene obligaciones en dólares, el efecto es directo. Una cuota de USD 1.000 cuesta G. 600.000 más cuando la cotización pasa de G. 6.000 a G. 6.600. Es un ejemplo ilustrativo. En los productos importados, el traslado a precios dependerá también de existencias, contratos, competencia y del tiempo que dure el encarecimiento. Para hogares y comercios, esa diferencia puede cambiar el presupuesto de fin de año.
La proyección defendible hoy exige distinguir tres cosas: el precio observado, las expectativas anteriores y los escenarios nuevos. Antes de comparar cifras hay que revisar fecha, compra o venta y mercado de referencia. La evolución de los pagos, la conducción económica y las próximas encuestas permitirán evaluar si el salto de esta semana se estabiliza o continúa.


