La sucia campaña parece no encontrar límites, ni siquiera frente a los documentos oficiales y evaluaciones internacionales que contradicen a los enfoques más alarmistas sobre la situación financiera de ueno bank.
Varios medios de prensa mantienen una sucesión de publicaciones negativas que alimentan interrogantes sobre la objetividad de sus publicaciones y el tratamiento selectivo de la información relacionada a un banco sistémico.
La cuestión central ya no radica únicamente en los cuestionamientos publicados, sino en el espacio, prácticamente nulo, que reciben los antecedentes favorables, las explicaciones regulatorias y las conclusiones de organismos especializados, que son oficiales y muestran “la otra cara de la moneda”.
Fitch ratifica calificación
Uno de los hechos más relevantes es la decisión de Fitch Ratings, del 16 de octubre, de ratificar la calificación internacional BB de ueno bank y su nota de viabilidad bb.
La agencia reconoció la calidad de los activos, la estabilidad de la rentabilidad y el fondeo, así como la creciente presencia del banco en el mercado paraguayo.
Los indicadores difundidos muestran una morosidad del 0,6% y una cobertura de previsiones del 345,2% a junio de 2026.
Fitch también modificó la perspectiva de estable a negativa debido a las presiones sobre el capital ajustado, derivadas del acelerado crecimiento del balance y del volumen de activos intangibles.
Sin embargo, esta advertencia no equivale a una declaración de insolvencia. Presentar únicamente los riesgos, sin explicar las fortalezas reconocidas por la misma calificadora, ofrece una interpretación incompleta y maliciosa del informe.
BCP desmiente escenario catastrófico
Otro golpe contra las interpretaciones alarmistas de ciertos medios proviene de las respuestas oficiales del Banco Central del Paraguay al Congreso.
El organismo confirmó que ueno bank registró excesos en los límites de créditos vinculados, pero también informó que la entidad corrigió la situación dentro del plazo legal.
El BCP señaló, además, que el banco no ingresó a un proceso de regularización por problemas de solvencia.
Estos antecedentes no eliminan las observaciones regulatorias ni el sumario relacionado con una operación de cesión de cartera, pero sí obligan a distinguir entre incumplimientos corregidos, investigaciones pendientes y situaciones de supuesta insolvencia que se pretende instalar en la opinión pública.
Ignorar esas diferencias puede transformar una cuestión técnica de supervisión bancaria en una narrativa de crisis que los documentos disponibles no acreditan.
Capitalización y respaldo financiero
A este escenario se suma el anuncio anticipado por Bloomberg sobre los planes de ueno bank para fortalecer su capital.
La operación forma parte de la estrategia comunicada por sus directivos para respaldar el crecimiento institucional.
El medio internacional también recordó la emisión de bonos por USD 350 millones realizada en marzo, la mayor colocación corporativa registrada en Paraguay.
Aunque los títulos experimentaron una disminución en su cotización, los directivos explicaron que los planes de capitalización fueron diseñados con anterioridad a ese comportamiento del mercado.
El doble discurso bajo la lupa
La libertad de prensa ampara las investigaciones y críticas, pero también exige responsabilidad al presentar información capaz de afectar la confianza pública, especialmente en el sistema financiero, muy sensible a cualquier tipo de evento.
El contraste entre las publicaciones negativas y las evaluaciones técnicas favorables plantea una pregunta incómoda para quienes están detrás de la campaña sucia: ¿está informando integral y honestamente sobre ueno bank o privilegiando los elementos que alimentan una narrativa adversa?.
La credibilidad periodística se construye con hechos completos, no con interpretaciones selectivas. Y cuando los documentos oficiales contradicen los escenarios más alarmistas, insistir en ellos sin incorporar las aclaraciones correspondientes deja bajo sospecha la imparcialidad del relato, y no necesariamente la solvencia del banco cuestionado.


