El sector de la stevia (ka’a he’ẽ) en Paraguay atraviesa un momento clave impulsado por la creciente demanda global de edulcorantes naturales.
La mejora en las cotizaciones internacionales elevó el precio del producto a G. 20.000 por kilogramo este año, dinamizando la economía rural y planteando el desafío de escalar la capacidad productiva nacional, según el boletín informativo de la Unión de Gremios de la Producción.
En este contexto, Juan Barboza, presidente de la Cámara Paraguaya de Stevia (Capaste), recordó la necesidad de ampliar la superficie cultivada para responder a las exigencias del mercado externo. “Tenemos que aumentar la superficie a 50.000 hectáreas”, especificó.
Esquema productivo
Las áreas productivas se concentran en los departamentos de Amambay, Concepción, San Pedro, Canindeyú, Alto Paraná, Itapúa y Paraguarí. El cultivo se mantiene como una alternativa de diversificación tanto para la agricultura familiar campesina como para esquemas agroindustriales a mayor escala.
De acuerdo con el titular de Capaste, Paraguay cuenta con condiciones climáticas idóneas para el desarrollo del rubro, cuyo ciclo productivo contempla la siembra en verano y la cosecha en primavera.
Las referencias técnicas ubican el rendimiento promedio entre 1.500 y 3.000 kilogramos de hojas secas por hectárea al año, cifras que pueden incrementarse con sistemas de riego y un manejo agronómico óptimo.
“Estos factores son determinantes para mejorar la productividad y garantizar una oferta constante que acompañe la expansión del mercado”, añadió Barboza.
Los principales destinos de exportación abarcan mercados exigentes como Europa, Estados Unidos y Asia, además de socios regionales como Brasil, Argentina y Chile.
Con precios al alza y compradores asegurados, la consolidación de esta cadena productiva se posiciona como un motor estratégico para la generación de ingresos y el desarrollo agrícola del país.


