En el marco de las reuniones anuales del Fondo Monetario Internacional (FMI) y del Grupo Banco Mundial, el presidente del Banco Central del Paraguay, Carlos Carvallo Spalding, presidió la Sesión Plenaria de la Junta de Gobernadores junto al presidente del Grupo Banco Mundial, Ajay Banga, y la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva.
En este marco, recordó que el escenario global está marcado por la incertidumbre económica, el cambio climático y condiciones financieras cada vez más restrictivas, por lo que el rol del FMI y del Grupo Banco Mundial -como aliados estratégicos- es esencial para que los países alcancen las metas de desarrollo y fortalezcan su resiliencia ante las crisis.
“Los desafíos que enfrentamos son imposibles de resolver en solitario”, afirmó y reiteró la importancia de la acción colectiva para enfrentar las transformaciones económicas y tecnológicas.
Paraguay, un caso de transformación económica
Durante su discurso, recordó la profunda crisis económica que atravesó Paraguay décadas atrás y destacó el acompañamiento del FMI y del Banco Mundial en el proceso de reformas que permitió consolidar la estabilidad macroeconómica, posicionarse como una de las economías de mayor crecimiento de Sudamérica y alcanzar el grado de inversión.
El apoyo del FMI fue clave para fortalecer la estabilidad macroeconómica y la capacidad de respuesta del país ante las crisis, mientras que el Banco Mundial impulsó inversiones en capital humano e infraestructura estratégica
Financiamiento en sinergia con el entorno
Enmarcado en el rol de las bancas de desarrollo, valoró las revisiones realizadas por el FMI y el Banco Mundial para adecuar sus marcos de trabajo a las nuevas condiciones de financiamiento y a los riesgos emergentes que enfrentan los países de menores ingresos.
Mencionó el fortalecimiento de los sistemas de alerta temprana ante vulnerabilidades financieras y riesgos de ciberseguridad, así como las revisiones de los mecanismos de supervisión y de los programas de financiamiento del FMI.
Asimismo, destacó los esfuerzos del Grupo Banco Mundial para simplificar procesos, movilizar más inversión privada y colocar la generación de empleo en el centro de su estrategia de desarrollo.
Inteligencia artificial y crecimiento
Otro de los ejes de la intervención fue el impacto de la inteligencia artificial que obliga a entender cómo aprovechar esta tecnología para impulsar la productividad, acelerar la innovación y promover el crecimiento.
En esa línea, resaltó que tanto el FMI como el Banco Mundial están desarrollando herramientas y estrategias para ayudar a los países a gestionar sus efectos sobre la macroeconomía y el mercado laboral, al tiempo que trabajan para mitigar los riesgos asociados a su adopción.
Al concluir su discurso, Carvallo enfatizó que el mundo atraviesa un momento decisivo, aunque recordó que la economía global ya ha superado procesos de transformación igualmente profundos en el pasado.
“Tracemos juntos el rumbo hacia otros 35 años de prosperidad compartida y crecimiento transformador”, expresó, en un llamado a fortalecer la cooperación internacional para enfrentar los desafíos del desarrollo sostenible.


