En el marco de las reuniones de gobernanza de la Organización Latinoamericana y Caribeña de Energía y la XI Semana de la Energía, los países miembros acordaron nuevas líneas de cooperación técnica y desarrollo institucional.
Uno de los ejes abordados fue la relación entre inteligencia artificial y energía. En este ámbito, se acordó avanzar en un diagnóstico regional sobre los efectos de esta tecnología en el sector eléctrico, incluida la demanda energética de los centros de datos.
También se planteó crear un grupo técnico para promover aplicaciones seguras, eficientes y éticas. En materia de electrificación de la demanda, los países acordaron analizar medidas y marcos regulatorios que faciliten el uso de electricidad en sectores prioritarios del consumo final.
La propuesta contempla tecnologías de almacenamiento y mecanismos inteligentes para gestionar la demanda energética.
Otro de los acuerdos apunta a establecer un espacio permanente para incorporar a las nuevas generaciones en los debates y las propuestas vinculadas con el desarrollo y la transición energética regional.
Asimismo, se resolvió promover la economía circular mediante el análisis de la gestión integral de las tecnologías energéticas. Entre las iniciativas previstas figuran el reciclaje de paneles solares y baterías de vehículos eléctricos, además del aprovechamiento de residuos industriales.
Subsidios energéticos
Durante el encuentro también se adoptó una declaración conjunta sobre la focalización de los subsidios energéticos, respaldada por la mayoría de los países participantes.
La iniciativa busca mejorar la asignación de la asistencia pública para garantizar que llegue a los sectores más vulnerables, preservar la sostenibilidad fiscal y respetar las competencias y la soberanía de cada Estado.
La delegación paraguaya estuvo integrada por el viceministro Mauricio Bejarano y los ingenieros Gustavo Cazal y Fabio Lucantonio, quienes participaron en las instancias de diálogo y cooperación regional.
Para Paraguay, estos espacios representan una oportunidad para fortalecer la cooperación internacional, evaluar nuevas tecnologías y contribuir al debate sobre los desafíos del sector energético regional. Asimismo, se alinea con los esfuerzos nacionales por diversificar el uso de la electricidad, aprovechar su potencial de generación hidroeléctrica y avanzar en la modernización del sector energético.


