Dólar en descenso resta rentabilidad a exportadores y reabre debate monetario

La caída del dólar golpea la rentabilidad de los exportadores, que reciben menos guaraníes por sus ventas al exterior mientras mantienen sus costos y pagos a proveedores en moneda local. Un economista plantea modernizar los instrumentos de política cambiaria.

Agregar La Tribuna en
Dólar

La caída sostenida de la cotización del dólar frente al guaraní presiona la rentabilidad de los exportadores, cuyos ingresos se generan en moneda estadounidense, mientras gran parte de sus costos y pagos a proveedores se realizan en moneda local.

La volatilidad cambiaria también dificulta la planificación comercial y obliga a las empresas a ajustar sus previsiones.

Gilberto Osorio, presidente de la Cámara Paraguaya de Exportadores de Sésamo, advirtió que la depreciación de la divisa reduce los márgenes del sector. “Es una caída precipitada que está afectando mucho nuestra rentabilidad, prácticamente nos hace trabajar a pérdida”, afirmó en entrevista con La Tribu 650 AM.

Explicó que los exportadores venden en dólares, pero compran la producción y pagan a sus proveedores en guaraníes. Por ello, una menor cotización reduce los ingresos al convertir las divisas.

El impacto se acentúa en las operaciones pactadas con anticipación, cuando el tipo de cambio cae entre la compra de la cosecha y el cobro de los envíos. “Muchas veces hacemos ventas a futuro y, en ese proceso de cosechar y recolectar, baja el cambio”, señaló.

Según Osorio, la cotización puede variar entre 10 y 30 puntos en apenas 24 horas, lo que dificulta el cálculo de los márgenes. A esto se suma el encarecimiento de los combustibles, que incrementa los costos operativos y añade presión sobre la actividad.

Más oferta de divisas en el mercado

El economista Jorge Garicoche explicó que la tendencia responde a varios factores, entre ellos, el crecimiento de las inversiones y el buen desempeño de las exportaciones.

Además de los grandes proyectos anunciados, destacó la multiplicación de inversiones de menor escala que contribuyen al flujo de capitales hacia Paraguay.

A esto se suma un año favorable para las exportaciones, principalmente del sector primario, que genera ingresos genuinos de moneda extranjera.

Otro factor es el movimiento financiero, Garicoche señaló que los bancos incrementaron sus ventas de dólares en los últimos años, en paralelo con la expansión del crédito en guaraníes. Ante la demanda de moneda local, algunas entidades necesitan vender divisas para atender sus operaciones.

También mencionó las operaciones de carry trade, una estrategia que busca aprovechar las diferencias de tasas de interés y las variaciones cambiarias.

En Paraguay, puede consistir en convertir dólares a guaraníes para invertir en instrumentos de mayor rendimiento, como los certificados de depósito de ahorro (CDA), y luego recomprar divisas a una cotización inferior. Estas operaciones contribuyen a la presión bajista sobre el dólar.

Perspectivas y desafíos cambiarios

Garicoche consideró que la cotización podría continuar descendiendo. Añadió que el ingreso estacional de remesas durante noviembre y diciembre podría aumentar la oferta de dólares y presionar aún más el tipo de cambio.

Sin embargo, advirtió que un eventual desarme de las operaciones de carry trade podría provocar el efecto contrario. Cuando los inversores buscan salir de esas posiciones y recomprar divisas, la demanda puede aumentar rápidamente y generar fluctuaciones pronunciadas.

Ante este escenario, el economista planteó que el Banco Central del Paraguay podría incorporar instrumentos para amortiguar los movimientos más bruscos. Aclaró que el objetivo no debería ser revertir artificialmente la tendencia del mercado, sino reducir la volatilidad y dar mayor previsibilidad a los sectores económicos.

“Los cambios abruptos entre subidas y bajadas terminan golpeando muchos sectores”, sostuvo. Como referencias, mencionó experiencias de Colombia y Chile, que desarrollaron mecanismos de política cambiaria para gestionar episodios de volatilidad.

La apreciación del guaraní puede abaratar determinados bienes importados, pero también reduce los ingresos en moneda local de los exportadores. El desafío consiste en acompañar la evolución del mercado cambiario sin descuidar la estabilidad económica ni la competitividad de los sectores productivos.

También te puede interesar

Últimas noticias