La transición hacia el transporte eléctrico representa una oportunidad estratégica para Paraguay, tanto para reducir costos como para impulsar el desarrollo industrial y mejorar la competitividad, así lo expresó el superintendente de Energías Renovables de Itaipú Binacional, Pedro Domaniczky.
Una de las ventajas es el ahorro operativo, ya que un vehículo eléctrico tiene un costo cercano a G. 100 por kilómetro recorrido y uno de combustión interna alrededor de G. 800, a lo que se suma el menor costo de mantenimiento, según detalló en entrevista con La Tribu 650 AM.
Esta diferencia representa un beneficio directo para hogares y empresas, además de una oportunidad para reducir la salida de divisas destinadas a la importación de combustibles.
“Al bolsillo le conviene”, afirmó Domaniczky y advirtió que Paraguay exporta productos para obtener divisas que luego utiliza para importar combustibles. En ese sentido, aprovechar la energía nacional para el transporte permitiría retener más recursos dentro de la economía, reducir la exposición a las fluctuaciones internacionales del petróleo y fortalecer la soberanía energética.
Impulsar a la industria nacional
El avance tecnológico en mercados como China evidencia la creciente madurez del sector y abre oportunidades para que Paraguay desarrolle una industria vinculada al ensamblaje de vehículos eléctricos, añadió Domaniczkyl.
En este contexto, recordó que el país cuenta con ventajas como la disponibilidad de energía, los incentivos a la inversión y su ubicación estratégica, sin embargo, es necesario adecuar el marco regulatorio, fortalecer la infraestructura eléctrica, incorporar fuentes renovables como la solar y preparar el sistema para atender la demanda de industrias electrointensivas, como los centros de datos y los proyectos de inteligencia artificial.
Según el especialista, la convergencia entre energía limpia, electromovilidad e innovación tecnológica puede impulsar el desarrollo industrial y el crecimiento económico de Paraguay.


