“Las únicas instituciones que realmente gozan de las atribuciones, del mandato legal y de las facultades –para fiscalizar una entidad bancaria– son el Banco Central y la Superintendencia de Bancos”, manifestó el presidente de ueno bank, Juan Manuel Gustale, en entrevista con La Tribuna.
Añadió que esa delimitación de competencias resulta fundamental en un sistema financiero donde la competencia entre entidades se vuelve cada vez más intensa.
El creciente debate alrededor de ueno bank abrió la discusión sobre quién tiene legitimidad para controlar y fiscalizar a las entidades financieras. Gustale puso en entredicho que otros bancos o asociaciones del sector pretendan asumir funciones de supervisión y defendió el papel del Banco Central del Paraguay (BCP) como autoridad reguladora.
“No estoy de acuerdo en que sean otros bancos o una asociación en particular la que pretenda erigirse en juzgadora o en supervisora o en fiscalizadora”, afirmó Gustale, al responder sobre las críticas que se vienen planteando hacia la entidad.
El ejecutivo sostuvo que, aunque respeta el derecho de otros actores a expresar sus opiniones, la legislación paraguaya establece claramente quién tiene las facultades de supervisión sobre las entidades bancarias.
“Respetamos la libertad de opinión de repente de otros bancos o de una asociación que presentó una nota, disentimos respetuosamente con que se haga de esa manera”, señaló.
Para Gustale, la discusión debe pasar por las competencias institucionales. “La única institución que realmente goza de las atribuciones y del mandato legal y de las facultades es el Banco Central del Paraguay a través de la Superintendencia de Bancos”, sostuvo.
Su argumento cobra particular relevancia debido a la condición actual de ueno bank dentro del sistema financiero paraguayo. Según explicó, la entidad forma parte del grupo de cuatro bancos considerados de relevancia sistémica en el país, condición que implica un esquema de control reforzado.
“Hoy hay cuatro bancos de relevancia sistémica en el Paraguay, ueno bank es uno de ellos”, afirmó Gustale.
Fue todavía más específico respecto del alcance de la supervisión: “Tiene lo que se denomina una supervisión intensificada todo el año, todos los días del año”.
La afirmación busca responder a uno de los principales señalamientos que hacen a la entidad, la idea de que su crecimiento, su volumen operativo y determinadas características de su modelo de negocios podrían requerir un mayor control. Gustale sostiene que ese control ya existe y que es ejercido directamente por la autoridad regulatoria.
“Realmente el Banco Central, a través de la Superintendencia de Bancos, ejerce controles muy rigurosos”, afirmó.
Según su explicación, la supervisión no se limita a una revisión formal o periódica. El BCP realiza controles y puede exigir medidas correctivas, ajustes e incluso la constitución de previsiones cuando identifica situaciones que requieren modificaciones.
“Si ve espacio para que haya oportunidades de mejora, siempre lo hace con requerimientos obligados a observancia, con los ajustes que tenemos que hacer”, sostuvo el presidente de ueno.
Remarcó además que este proceso no sería excepcional para su entidad, sino parte de la dinámica habitual de la actividad bancaria. “Es un proceso normal y dinámico que siempre se realiza”, señaló.
En ese contexto, aseguró que ueno se somete a las instrucciones de la autoridad regulatoria y que la supervisión alcanza también los límites establecidos para las operaciones con empresas vinculadas.
“Eso también aplica para los límites regulatorios, incluyendo lo de vinculadas”, afirmó.
Las argumentaciones del presidente de ueno se producen mientras el banco continúa aumentando su volumen de operaciones. Gustale mencionó que la entidad se encuentra cerca de las 80 millones de transacciones mensuales y que alrededor del 30% de las operaciones cotidianas del sistema de pagos paraguayo se canaliza a través de la institución. “Algo inédito para un banco en Paraguay”, calificó el ejecutivo al referirse al volumen transaccional alcanzado.
Para Gustale, esa dimensión explica también la necesidad de una supervisión permanente. “Siempre está expuesto a los diferentes tipos de riesgo y siempre también tiene oportunidades de mejora y espacios”, reconoció.
La frase es relevante porque el presidente de ueno no plantea que la entidad esté exenta de controles. Por el contrario, admite que el crecimiento y la dinámica del negocio generan riesgos que deben ser monitoreados y corregidos cuando corresponda.
“Somos siempre muy respetuosos de eso y siempre hay también oportunidades de mejora que estamos corrigiendo en el día a día”, manifestó.
El mensaje de Gustale busca, de esta manera, separar dos conceptos, competencia y supervisión. Los bancos pueden debatir sobre las estrategias de sus competidores, pero la fiscalización regulatoria corresponde únicamente a la autoridad establecida por ley.
La discusión adquiere mayor peso por el tamaño que alcanzó ueno tras la integración con Visión Banco y por su transformación en una entidad de relevancia sistémica. Para su presidente, el crecimiento de la institución debe ser acompañado por controles regulatorios, pero estos deben provenir del organismo que tiene las facultades legales para ejercerlos.
En definitiva, la respuesta de Gustale es institucional, ueno no pretende quedar fuera del control, sino que el control sea ejercido por quien tiene legalmente esa responsabilidad.


