La discusión sobre el Acuerdo Mercosur-Unión Europea ya no gira únicamente en torno al aumento de las exportaciones paraguayas a Europa. El foco está puesto en cuántas empresas podrían instalar o trasladar parte de su producción a Paraguay para abastecer desde el país a los mercados internacionales.
Un estudio presentado por el Centro de Estudios Económicos de la Unión Industrial Paraguaya (UIP), estima que este proceso podría movilizar nuevas inversiones, con efectos significativos sobre la producción, el valor agregado y el empleo.
El análisis incorpora un modelo denominado Relocalización Industrial por Arbitraje de Eficiencia (RIAE), que busca medir el traslado de procesos productivos desde otros países del Mercosur hacia Paraguay en busca de mayores ventajas competitivas.
Según la estimación central, la relocalización industrial generaría USD 420,6 millones en nuevas inversiones, capaces de impulsar USD 738,5 millones adicionales en producción y USD 247,1 millones en valor agregado bruto.
En un escenario más amplio, el impacto podría superar los USD 1.057 millones en producción bruta y generar más de 12.000 empleos netos.
Entre los sectores con mayor potencial de atracción figuran las industrias eléctrica y electrónica, la fabricación de plásticos, vidrio y confecciones.
Ventajas competitivas
La hipótesis de la UIP parte de que las decisiones de inversión ya no dependen exclusivamente del tamaño del mercado. Factores como el costo de la energía, la carga tributaria, los incentivos a la producción, la estabilidad macroeconómica y las condiciones de acceso a mercados son cada vez más determinantes.
En este contexto, Paraguay reúne una serie de atributos que podrían favorecer la llegada de nuevas industrias, como por ejemplo, la disponibilidad de energía eléctrica, régimen de maquila, menor presión fiscal en comparación con otros países de la región y estabilidad macroeconómica.
A estas ventajas se suma el acceso preferencial al mercado europeo que habilitaría el acuerdo entre Mercosur y la Unión Europea.
Casos que anticipan la tendencia
El informe señala que este proceso ya tiene antecedentes concretos. Uno de ellos es el de South Atlantic Company/WOFCO, que trasladó operaciones desde Argentina a Paraguay mediante una inversión cercana a USD 43 millones y la generación de unos 500 empleos directos.
Otro caso es el del Grupo Dass, fabricante para marcas internacionales, que instaló operaciones en Itapúa con una inversión aproximada de USD 40 millones y alrededor de 600 puestos de trabajo directos.
Para los autores del estudio, estas inversiones reflejan cómo las ventajas competitivas del país pueden influir en las decisiones de localización industrial y reforzar su atractivo para nuevos proyectos de capital.
El reto de consolidar las inversiones
Las proyecciones representan escenarios potenciales y su concreción dependerá de la capacidad del país para responder a las demandas de las nuevas industrias.
Algunos de los principales desafíos son la infraestructura logística, disponibilidad de mano de obra calificada, seguridad jurídica, eficiencia institucional y la previsibilidad.


