“Es sabido que Paraguay tuvo una pérdida sostenida de su stock ganadero, por encima de un millón de cabezas en los últimos años, debido a los bajos precios que recibía el productor, que lo obligaron a vender parte de su fábrica –las hembras– para hacer frente a sus obligaciones financieras, asociado a condiciones climáticas desfavorables”, recordó el Dr. Mario Balmelli, presidente de la Comisión de Carne de la Asociación Rural del Paraguay.
Ante este escenario, el sector inició un proceso de recomposición del hato, acompañado por una mayor retención de vientres. Esto redujo la extracción de hembras y tuvo un impacto directo sobre el faenamiento, aunque también apunta a recuperar gradualmente la base reproductiva y fortalecer la capacidad productiva futura.
“Los datos muestran un proceso de menor extracción, especialmente de hembras, y es razonable esperar una oferta de ganado ajustada en los próximos meses, mientras el sistema productivo recompone su base reproductiva”, añadió Balmelli.
También explicó que este ciclo, conocido como “de retención”, no es exclusivo de Paraguay, otros países productores de carne atraviesan procesos similares, caracterizados por una menor extracción de animales y, consecuentemente, una reducción temporal de la oferta.
Perspectiva de menor oferta
Balmelli señaló que varios analistas internacionales coinciden en que el escenario de menor disponibilidad de ganado podría mantenerse durante un mínimo de cinco años, mientras que algunas proyecciones extienden este período hasta una década.
La recuperación del hato dependerá de la capacidad del sector para incrementar gradualmente su base reproductiva y mantener las condiciones necesarias para sostener la producción. En este proceso, la evolución de los precios, los costos de producción y las condiciones del mercado y el comportamiento climático serán factores relevantes para las decisiones de los productores.


