A nivel mensual, el Índice de Precios al Consumidor marcó una aceleración moderada del 0,1%, en contraste con la variación nula en agosto, determinado por incrementos puntuales en rubros de alto peso en el presupuesto familiar.
Entre las mayores presiones alcistas residen en los combustibles y la carne vacuna, ambos con un ajuste del 0,6%, seguidos por servicios (sin renta), que avanzó un 0,1%. Mientras que las grandes agrupaciones, alimentos y bebidas no alcohólicas subió 0,3% y transporte subió un 0,1%.
En contraste, la tendencia inflacionaria subyacente o de mediano plazo se mantuvo contenida. La inflación núcleo interanual desaceleró y cerró en 1,2%, mientras que su variación mensual se posicionó en 0,1%, alineada con la cifra general.
Asimismo, el segmento de alimentos excluyendo frutas y verduras cayó interanual del -0,6% y los bienes durables mostraron una retracción del -0,4% en el mes. La proporción de productos con variaciones positivas descendió al 29,2%.
Si bien septiembre registró un repunte moderado en la inflación general, los indicadores clave reflejan un panorama de precios bajo control. La desaceleración de la inflación núcleo y el bajo porcentaje de bienes con incrementos reafirman la solidez del entorno inflacionario en el país.


