El reporte de la encuestadora destaca que el país registró un sólido crecimiento del 6,6 % en 2025 y proyecta una expansión del 4,5 % para 2026.
Además, subraya que el dinamismo ya no depende únicamente de la agricultura y la generación hidroeléctrica, sino que se ha extendido con fuerza hacia sectores como la construcción, la industria y los servicios.
Entre las fortalezas macroeconómicas sobresalen el manejo prudente de las políticas públicas y un bajo nivel de deuda, situado en un 31,7 % del PIB en 2025, muy por debajo del promedio del 51,6 % registrado en países con similar calificación.
Requisitos para alcanzar el Grado de Inversión
Para lograr un ascenso en la nota sovereign, Fitch señala que el país debe sostener las siguientes acciones:
Crecimiento y diversificación: Mantener un ritmo económico elevado, estable y diversificado mediante la atracción de nuevas inversiones.
Disciplina fiscal: Avanzar en la consolidación de las cuentas públicas y conservar niveles reducidos de endeudamiento.
Fortalecimiento institucional: Consolidar mejoras continuas en la calidad de las instituciones del Estado.
¿Qué beneficios aporta esta calificación?
Mantener la perspectiva positiva fortalece la confianza de bancos, fondos de inversión y firmas multinacionales en el mercado local.
Esto se traduce en un acceso a financiamiento internacional con mejores condiciones, mayor atracción de capital extranjero para proyectos de gran envergadura y una sólida reputación financiera global.


