Agricultura, energía, servicios y la construcción sostienen el PIB

La economía paraguaya mantiene una expansión sólida al cierre del segundo trimestre de 2026, con un crecimiento acumulado de 5,7%. La agricultura, la generación eléctrica, los servicios y la construcción lideran el desempeño, mientras la menor faena bovina y la caída de la inversión privada y pública moderan el resultado.

| Por La Tribuna
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Economía paraguaya.El cuadro describe la actualidad de la economía paraguaya.

La economía paraguaya mantiene una dinámica expansiva durante 2026. Al cierre del segundo trimestre, el Producto Interno Bruto (PIB) acumuló un crecimiento de 5,7%, mientras que la variación interanual del segundo trimestre alcanzó 4,0%, de acuerdo con el informe de Cuentas Nacionales Trimestrales del Banco Central del Paraguay (BCP).

El resultado muestra que el crecimiento no se concentra en un solo sector. La agricultura registró una expansión de 12,3%, seguida por la generación de energía eléctrica y agua, con 8,5%; los servicios, con 5,7%, y la construcción, con 4,9%. La industria manufacturera también presentó una evolución positiva, con un incremento de 4,0%.

Un dato relevante es que, incluso al excluir la agricultura y las entidades binacionales, la economía registra una expansión acumulada de 5,2%, mientras que la variación interanual se ubica en 3,2%. Esto refleja una dinámica más amplia de la actividad productiva.

Soja y energía empujan la producción

Dentro de los sectores de mayor incidencia aparece la agroindustria, favorecida principalmente por el aumento de la molienda de soja. Según el BCP, durante el primer semestre fueron procesadas 1.096 millones de toneladas, frente a las 948 millones registradas en el mismo período de 2025. Esto representa una variación interanual acumulada de 15,5%.

La recuperación de la generación de energía eléctrica también aportó al crecimiento. La producción conjunta de Itaipú y Yacyretá alcanzó un Índice de Volumen Físico de 84,3 puntos, frente a los 76,6 puntos del año anterior, lo que implica un crecimiento acumulado de 10%.

El comportamiento del sector energético constituye uno de los factores relevantes para explicar el desempeño de la economía, tanto por su incidencia directa como por su impacto sobre las exportaciones y la disponibilidad de recursos vinculados a las entidades binacionales.

La construcción completa el grupo de sectores con fuerte dinamismo. La mayor ejecución de obras públicas y privadas estuvo acompañada por un aumento de las importaciones de insumos, entre ellos cemento, cuyas compras crecieron 9,7%, y varillas, con una expansión de 14,5%.

Uno de los movimientos más pronunciados se observó en el asfalto, cuyas importaciones prácticamente se duplicaron, con un aumento de 121,5%. El incremento refleja el mayor movimiento asociado a proyectos de infraestructura y obras.

Exportaciones toman fuerza

Desde el enfoque del gasto, el crecimiento interanual de 4% del PIB durante el segundo trimestre estuvo respaldado por el mejor desempeño de las exportaciones netas y el consumo interno.

El consumo privado aumentó 3,2%, impulsado por una mayor actividad de servicios financieros, inmobiliarios, hoteles y restaurantes, además de un mayor movimiento en las ventas de bienes durables y no durables. El consumo del Gobierno también registró una expansión importante, de 6,2%.

Las exportaciones de bienes y servicios mostraron uno de los mayores avances, con un crecimiento de 11,5%. Entre los productos y actividades que contribuyeron se encuentran los envíos de soja, productos farmacéuticos y maquinaria y equipos, principalmente por reexportaciones.

También incidieron los servicios de validación vinculados a la criptominería y los servicios de transformación relacionados con la industria maquiladora.

Ganadería e inversión, los puntos débiles

El crecimiento también enfrenta algunos factores que limitan una expansión más equilibrada. Uno de ellos es el comportamiento de la ganadería. El índice de faenamiento bovino registró una contracción de 26,6%, asociada principalmente al proceso de retención de vientres y recomposición del hato ganadero.

El otro factor de preocupación aparece en la inversión. La Formación Bruta de Capital Fijo cayó 11,8% interanual, convirtiéndose en uno de los principales componentes negativos desde el enfoque del gasto.

De esta manera, el desempeño del segundo trimestre muestra una economía impulsada por el agro, la agroindustria, la energía, los servicios, las obras y las exportaciones, pero con una composición que todavía presenta contrastes. El desafío para los próximos trimestres será sostener el ritmo de expansión y, al mismo tiempo, recuperar la inversión y recomponer sectores que hoy están restando dinamismo al crecimiento.

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