El mercado internacional del petróleo comenzó a mostrar una señal de alivio luego de varias semanas de fuertes tensiones. El Brent, referencia internacional para el mercado energético, perforó este lunes la base de los USD 100 por barril, después de haber llegado a superar los USD 107 durante septiembre.
En las operaciones de la jornada de ayer, el Brent llegó a negociarse alrededor de USD 99,5 por barril, con una caída cercana al 4%, en la cuarta jornada consecutiva de retrocesos. La cotización se ubicó nuevamente por debajo de los USD 100 por primera vez desde comienzos de este mes.
El movimiento representa un cambio relevante para los países importadores de combustibles, entre ellos Paraguay. La economía paraguaya no produce petróleo y depende de la importación de derivados, por lo que las variaciones del crudo internacional terminan afectando el costo de reposición de naftas y, especialmente, del diésel.
Del temor a una nueva suba a la pausa
El retroceso del Brent llega después de que el mercado paraguayo atravesara una nueva etapa de presión alcista. Apenas una semana atrás, el crudo había superado los USD 100 y alcanzado niveles superiores a USD 107, situación que llevó a los emblemas privados a anunciar reajustes en sus precios.
La escalada internacional incluso había concretado una nueva suba de entre G. 600 y G. 800 por litro en el diésel, mientras que las naftas tuvieron incrementos de entre G. 450 y G. 550, según los precios manejados por los diferentes emblemas privados.
Varias estaciones de servicio comenzaron efectivamente a trasladar parte del aumento del costo de reposición a sus precios durante el último fin de semana. Petropar, en cambio, había decidido mantener temporalmente sus valores mientras aguardaba el comportamiento de las reposiciones y del mercado.
Ahora, el retroceso del Brent modifica parcialmente el escenario. No significa necesariamente una reducción inmediata de los precios en las estaciones de servicio, pero sí disminuye la presión para nuevos incrementos, siempre que la tendencia bajista se mantenga y que los demás componentes del costo de importación acompañen.
El alivio todavía no llega completamente al consumidor
El efecto sobre Paraguay tampoco es automático. Existe un desfase entre la cotización internacional del petróleo y el precio que finalmente paga el consumidor. Las empresas deben considerar inventarios adquiridos previamente, fletes, seguros, tipo de cambio, costos de refinación y transporte, además de los márgenes de comercialización.
Por eso, una caída puntual del Brent no necesariamente se traduce al día siguiente en una reducción de los precios locales. El comportamiento de las próximas semanas será determinante para saber si la baja internacional constituye una corrección temporal o el inicio de una tendencia más prolongada.
Además, los combustibles paraguayos ya acumularon importantes aumentos durante el 2026. El diésel común de Petropar, por ejemplo, pasó de G. 6.250 a G. 8.290 por litro, mientras que en el sector privado varios emblemas llegaron a G. 8.690 en las últimas semanas.
Una presión menos sobre la economía
El retroceso del petróleo también tiene una importancia que va más allá del precio de los combustibles. Cuando el costo energético aumenta, el impacto puede trasladarse al transporte, los fletes, la producción, la distribución y, finalmente, a los precios de numerosos bienes y servicios.
Por ello, un Brent por debajo de los USD 100 constituye un alivio para las presiones de costos de la economía paraguaya, aunque todavía no permite hablar de una reversión del shock energético.
El mercado continúa condicionado por la situación geopolítica en Medio Oriente y por la posibilidad de nuevas interrupciones en las rutas de suministro. De hecho, analistas internacionales advierten que persisten riesgos de nuevos repuntes si se agravan las restricciones de oferta.
La ecuación, por ahora, cambia de signo, de un petróleo que amenazaba con acelerar nuevamente los combustibles y alimentar la inflación, a un crudo que por debajo de USD 100 comienza a quitar presión a la economía local. La clave estará en si el mercado logra sostener esta corrección durante las próximas semanas.


