El presidente de la República, Santiago Peña, aprovechó la conmemoración de los 90 años de la Unión Industrial Paraguaya (UIP) para presentar una hoja de ruta destinada a fortalecer la competitividad del sector productivo y ampliar las oportunidades de inversión y empleo formal. Ante autoridades nacionales, empresarios y referentes de la industria, el jefe de Estado anunció dos herramientas de financiamiento y entregó al Congreso un proyecto de ley que propone integrar el Ministerio de Industria y Comercio (MIC) con la Secretaría Nacional de Turismo (Senatur).
El paquete combina créditos de largo plazo, mecanismos de garantías para empresas y una reforma de la estructura gubernamental. La iniciativa, según el Ejecutivo, busca crear condiciones para que producir, invertir y competir desde Paraguay resulte más eficiente, con mayor incorporación de tecnología y valor agregado.
Crédito de largo plazo para la industria
La línea de financiamiento Paraguay Industrial constituye uno de los principales anuncios del Gobierno. El programa ofrecerá préstamos con tasas de interés de 10,5% anual en guaraníes y 8,5% en dólares, con plazos de hasta 15 años y períodos de gracia de hasta tres años.
Las condiciones están orientadas a proyectos que requieren un período prolongado para la instalación de plantas, la adquisición de equipamiento, la puesta en marcha y la recuperación de la inversión. El objetivo es adecuar el financiamiento a los ciclos de maduración de las actividades industriales, que en muchos casos demandan capital significativo antes de generar ingresos sostenidos.
El acceso a crédito de largo plazo es uno de los desafíos que enfrenta el sector productivo paraguayo. La disponibilidad de recursos con plazos más extensos puede facilitar la ampliación de fábricas, la incorporación de maquinaria y la creación de nuevas líneas de producción. No obstante, el alcance efectivo del programa dependerá de sus mecanismos de implementación, los requisitos para acceder a los préstamos y la capacidad de las empresas para asumir las obligaciones financieras.
Fogain, respaldo para las empresas
La segunda herramienta anunciada es el Fondo de Garantía para la Industria (Fogain), diseñado para facilitar el acceso al crédito mediante un mecanismo de garantías destinado a empresas industriales.
El fondo apunta a atender una de las principales dificultades de las compañías que buscan financiar inversiones, la necesidad de contar con garantías suficientes para obtener préstamos. Al respaldar parte del riesgo crediticio, el instrumento puede ampliar las posibilidades de financiamiento para empresas que no disponen de activos suficientes para respaldar sus proyectos.
La combinación de Paraguay Industrial y Fogain busca fortalecer la capacidad productiva, acompañar nuevas inversiones y generar empleos formales. Para el sector privado, la efectividad de ambas herramientas estará vinculada a su alcance, a la agilidad de los procesos y a la posibilidad de que las condiciones financieras resulten compatibles con la rentabilidad de los proyectos.
Una nueva estructura para industria, comercio y turismo
El tercer componente del paquete es el proyecto de ley entregado por Peña al presidente del Congreso Nacional, senador Basilio Núñez. La propuesta plantea integrar el Ministerio de Industria y Comercio (MIC) y la Secretaría Nacional de Turismo (Senatur) bajo una misma conducción, con el propósito de articular las políticas de industria, comercio, servicios, micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) y turismo.
La iniciativa también contempla incorporar a Rediex dentro de la estructura legal del ministerio, consolidando institucionalmente las funciones de promoción de inversiones y exportaciones. De esta manera, el Ejecutivo pretende reunir bajo una conducción común herramientas que actualmente se encuentran vinculadas a distintas áreas de la administración pública.
El proyecto incluye, además, disposiciones relacionadas con la conectividad como factor estratégico para la industria, la logística y el comercio exterior. También prevé fortalecer las atribuciones en materia de defensa comercial y capacitación para actividades productivas que requieren trabajadores con conocimientos cada vez más especializados.
La reforma institucional deberá ser analizada y debatida por el Congreso, donde se definirán sus alcances y las condiciones para su eventual aprobación. Su implementación implicaría una reorganización de competencias y estructuras administrativas, con el desafío de asegurar que la integración se traduzca en una mejor coordinación de las políticas públicas.
La apuesta por el valor agregado
Durante el acto de la UIP, Peña presentó estas medidas como parte de una estrategia para avanzar hacia una economía con mayor productividad y capacidad de generar valor agregado. La apuesta oficial es que el financiamiento, las garantías y una institucionalidad más integrada contribuyan a fortalecer la industria nacional y ampliar su participación en los mercados internacionales.
El sector privado, por su parte, tendrá en los próximos meses el desafío de evaluar las condiciones concretas de los instrumentos financieros y el alcance de la reforma propuesta. El resultado de esta agenda dependerá de la capacidad de transformar los anuncios en crédito accesible, inversiones efectivas y mejoras sostenidas en la competitividad de las empresas paraguayas.

