El cambio en los patrones de consumo de la población nacional impulsó la demanda de carne de cordero en los centros urbanos, según analizó el veterinario y especialista en producción pecuaria, Dr. Gilbert Ochipintti, durante la emisión de Contra Corriente por La Tribu 650 AM y Unicanal.
La falta de volumen constante en las majadas locales, impide abastecer los pedidos continuos de las cadenas de supermercados y los requerimientos de compradores internacionales.
La alta rotación en las góndolas demuestra que el consumidor paraguayo incorporó la carne ovina a su dieta cotidiana, superando viejos mitos de comercialización en las ciudades.
La diversificación de la producción en fincas de pequeña extensión encuentra en este rubro una alternativa sustentable para generar ingresos a corto plazo.
Requerimientos de suelo, alimentación e infraestructura en fincas
La cría de ovinos exige asegurar una oferta constante de fibra vegetal de alta calidad mediante la selección adecuada del terreno en la propiedad.
“La oveja es un rumiante que necesita mucha fibra y para producirla necesitás un suelo de buena calidad”, afirmó.
Los campos bajos o propensos a anegamientos representan un peligro elevado para la sanidad ovina por la rápida proliferación de enfermedades.
“Si tenés un suelo encharcado o bajo no vas a poder tener una buena producción y el riesgo es alto”, sostuvo.
El cercado perimetral para pequeños rumiantes demanda alambreados de entre siete y ocho hilos para evitar la fuga de los animales del recinto.
“La infraestructura en el sector ovino es más cara porque necesitás un corral bien estructurado y alambreados de siete u ocho hilos”, indicó.
Manejo sanitario y pastoreo rotativo para pequeñas parcelas
La implementación del sistema de pastoreo rotativo interrumpe el ciclo biológico de los parásitos intestinales que afectan la rentabilidad de la finca.
“El ovino tiene un hábito de pastoreo muy bajo y al hacer un rotativo cortás la cadena de la parasitosis”, explicó.
Las razas ovinas deslanadas responden de forma eficiente al uso de cercas eléctricas, reduciendo los costos iniciales de instalación.
“El alambrado eléctrico ayuda a reducir costos de inversión, especialmente en razas deslanadas que respetan el tendido”, aseveró.
La asistencia resulta indispensable para que los pequeños productores adopten un manejo sanitario adecuado antes de adquirir sus primeros animales.
“Es fundamental capacitar al personal que va a manejar la majada para evitar pérdidas económicas en el arranque”, expresó.
Registro oficial de majadas y formalización del sector
El control de traslado mediante guías oficiales resulta obligatorio para formalizar el movimiento de ovinos y registrar el inventario real en el país.
“Para mover el ganado tenés que sacar una guía como en el cerdo para poder registrar la cantidad de ovinos que tenés”, detalló.
La disponibilidad de plantas de faena con inspección veterinaria permanente garantiza que la carne cumpla con los estándares exigidos en el mercado formal.
“El desarrollo de frigoríficos especializados permite que el productor convierta su animal en dinero de forma rápida y eficiente”, remarcó.
La falta de líneas de crédito blando adaptadas a la realidad del pequeño productor frena la inversión en reproductores e infraestructura en el campo.
“El productor va al banco y le piden estudios ambientales complejos que un pequeño productor no tiene forma de presentar”, señaló.
Capacitación del personal rural y sanidad equina
La preparación técnica del personal encargado de las majadas constituye el pilar indispensable para evitar pérdidas de animales durante el parto.
“Manejar ovinos es muy diferente a manejar vacunos o cerdos, por lo que la capacitación resulta clave”, manifestó.
La Asociación Paraguaya de Criadores de Ovinos (APCO) brinda asesoramiento y manuales de manejo dentro de la Asociación Rural del Paraguay (ARP).
“La gente debe acercarse a la gremial para asesorarse sobre manejo e instalaciones antes de iniciar la producción”, añadió.
La atención a la sanidad del ganado de trabajo en los establecimientos requiere programas estatales eficaces para el control de enfermedades transmisibles.
“Necesitamos un programa eficiente del Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa) para controlar el contagio de la anemia infecciosa equina”, concluyó el especialista pecuario, Dr. Gilbert Ochipintti.


