Los datos corresponden al segundo trimestre de 2026 y fueron procesados por el Observatorio Laboral del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social (MTESS), a partir de la Encuesta Permanente de Hogares Continua del Instituto Nacional de Estadística (INE). La cifra evidencia el peso creciente de la manufactura en la generación de empleo y en la transformación de la estructura productiva paraguaya.
Durante la visita del presidente Santiago Peña a las instalaciones de Kemsa CISA, en Luque, en el marco de las actividades por el Día de la Industria Nacional, el ministro de Industria y Comercio, Marco Riquelme, resaltó la evolución del sector. Señaló que Paraguay cuenta actualmente con más de 37.000 industrias y que aproximadamente dos tercios corresponden a micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes).
Riquelme destacó además que la manufactura de origen industrial registró un crecimiento interanual del 26%, resultado que, según sostuvo, demuestra que Paraguay está ganando reconocimiento internacional como un país capaz de producir con calidad y competitividad.
Transformar el crecimiento en una plataforma
Pero el siguiente desafío consiste en transformar este crecimiento en una plataforma para atraer inversiones cada vez más sofisticadas y de mayor volumen. En ese sentido, el Ministerio de Industria y Comercio (MIC) anunció una nueva herramienta digital destinada a facilitar la toma de decisiones de quienes buscan instalar industrias en el territorio nacional.
La plataforma permitirá visualizar mediante un mapa la concentración de diferentes sectores industriales y cruzar esa información con variables determinantes para una inversión, como disponibilidad de energía eléctrica, infraestructura, accesos, centros de capacitación, población económicamente activa y municipios que cuentan con planes de ordenamiento territorial.
La intención es reunir en un solo espacio información que actualmente se encuentra dispersa entre distintas instituciones públicas. De esta manera, tanto inversores nacionales como extranjeros podrán identificar con mayor rapidez las zonas que presentan mejores condiciones para desarrollar determinados emprendimientos.
La iniciativa adquiere especial relevancia ante el cambio de escala que, según el MIC, comienza a observarse en los proyectos interesados en Paraguay. Riquelme señaló que actualmente existen consultas y propuestas de inversiones que oscilan entre USD 500 millones y USD 1.000 millones, montos muy superiores a los registrados tradicionalmente.
Esta nueva etapa, sin embargo, también obliga al país a resolver desafíos estructurales. Entre ellos aparece la disponibilidad y confiabilidad de la energía eléctrica, además de la necesidad de garantizar previsibilidad, infraestructura adecuada y condiciones estables para inversiones que requieren horizontes de largo plazo.
El Gobierno sostiene que trabaja con los principales actores del sector eléctrico para acompañar esta demanda y evitar que las limitaciones energéticas se conviertan en un obstáculo para la industrialización.
Kemsa, un ejemplo de la industria nacional
La visita presidencial a Kemsa sirvió como muestra concreta de la capacidad de la industria paraguaya para ampliar su producción cuando aumenta la demanda. La empresa, fundada en 1988, emplea actualmente a 722 personas y cuenta con 48 tiendas. Además de la comercialización, desarrolla procesos de fabricación en Paraguay de reconocidas marcas internacionales.
Uno de los ejemplos citados por el ministro fue la producción de camisetas de la selección paraguaya. En los años en que la Albirroja no participaba en una Copa del Mundo, Kemsa comercializaba unas 8.000 camisetas por año. En cambio, durante un período mundialista, la demanda llegó a aproximadamente 350.000 unidades.
El salto ilustra el potencial de respuesta de la industria nacional, pero también el tamaño de la oportunidad que enfrenta Paraguay. Con más de 350.000 empleos y miles de empresas en actividad, el desafío ya no pasa solamente por aumentar la cantidad de industrias, sino por elevar su productividad, incorporar tecnología, generar mayor valor agregado y crear las condiciones para que las grandes inversiones encuentren en el país un entorno competitivo y previsible.


