El ministro de Industria y Comercio, Marco Riquelme, sostuvo que uno de los principales desafíos para los próximos años consiste en avanzar hacia una mayor complejidad de la matriz industrial paraguaya, promoviendo inversiones con un contenido tecnológico superior y, al mismo tiempo, acompañando la expansión de las empresas nacionales.
La apuesta implica superar gradualmente un modelo basado principalmente en la transformación primaria y en actividades que aprovechan los menores costos relativos del país. El desafío es que Paraguay pueda convertirse también en una plataforma para producir bienes y servicios industriales de mayor sofisticación, capaces de integrarse a cadenas regionales y globales de producción.
“Paraguay tiene todas las condiciones como para ser una potencia en el mundo en materia industrial”, afirmó Riquelme, al destacar las ventajas competitivas que presenta el país. Entre ellas mencionó especialmente la ubicación geográfica y la proximidad con Brasil, una de las mayores economías del mundo y un mercado con una enorme capacidad industrial y de consumo.
Esta cercanía representa una oportunidad para profundizar la integración productiva y atraer inversiones orientadas no solamente al mercado interno, sino también a la exportación. La posibilidad de instalar industrias en Paraguay que formen parte de cadenas de producción vinculadas al Brasil y a otros mercados de la región aparece así como uno de los principales factores para ampliar la base industrial.
Pero la expansión industrial también enfrenta el desafío de elevar la calidad de las inversiones. El objetivo ya no pasa únicamente por atraer capital, sino por captar proyectos que incorporen conocimiento, tecnología, innovación y empleos de mayor calificación.
En ese escenario, la industria paraguaya tiene pendiente avanzar hacia actividades que demanden más investigación, desarrollo y capacidades técnicas. Esto permitiría aumentar la productividad, mejorar la competitividad y, fundamentalmente, incrementar el valor que queda en el país por cada producto elaborado.
De los residuos a nuevas oportunidades
Uno de los campos señalados por el ministro es la economía circular, concepto que plantea transformar los residuos y desechos en nuevos insumos o fuentes de energía, reduciendo simultáneamente el impacto ambiental de las actividades productivas.
Riquelme puso como ejemplo procesos industriales desarrollados en Paraguay capaces de transformar residuos considerados peligrosos para el medio ambiente en productos con valor económico. “Muchas veces es basura peligrosa para el medio ambiente que, a través de los procesos que ellos desarrollaron aquí, hoy se puede convertir en petróleo sintético, gas y otros tipos de energía”, explicó.
La experiencia muestra el potencial de combinar industria, tecnología y sostenibilidad. Materiales que anteriormente representaban un problema ambiental pueden convertirse en materia prima para nuevos procesos productivos, generando oportunidades de negocio y reduciendo la presión sobre los recursos naturales.
Esta transformación resulta particularmente relevante para Paraguay, que busca posicionarse como destino de inversiones industriales. La disponibilidad de energía eléctrica, los costos competitivos, la ubicación estratégica y el acceso a mercados regionales constituyen ventajas que pueden ser potenciadas mediante una política industrial enfocada en mayor productividad y sofisticación.
La Semana de la Industria, en ese sentido, trasciende la celebración del sector y plantea una discusión sobre el rumbo que debe tomar la economía paraguaya. El reto consiste en aprovechar las condiciones existentes para pasar de una industria que crece en volumen a otra que también crezca en complejidad.
Para alcanzar esa meta será determinante que la llegada de inversiones extranjeras vaya acompañada de transferencia tecnológica, capacitación de trabajadores, desarrollo de proveedores locales y mayor participación de las empresas paraguayas en las cadenas de valor.
El desafío, finalmente, no es solamente producir más, sino producir mejor y con mayor contenido nacional. Convertir materias primas, residuos, conocimiento y energía en productos de mayor valor puede ser una de las claves para que Paraguay dé el siguiente salto en su proceso de industrialización.


