Sin certificación integral, seguridad de shoppings del Grupo Zuccolillo, en duda

La falta de una certificación integral de los sistemas de Prevención Contra Incendios (PCI) en los shoppings Del Sol y Mariscal abre un escenario que va mucho más allá de una discusión administrativa. La Nota Nº 75 de la Municipalidad de Asunción, fechada el 31 de agosto del 2026, vuelve a poner bajo la lupa las condiciones de seguridad de dos de los principales centros comerciales de la capital, donde diariamente circulan miles de personas.

| Por La Tribuna
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ShoppingTanto el shopping Mariscal López como Del Sol poseen cuestionamientos a sus sistemas contra incendios.

El punto más delicado es que una aprobación parcial o correspondiente a un determinado sector no necesariamente significa que todo el complejo comercial cuente con la certificación definitiva. En el caso del shopping Del Sol, la municipalidad informó en enero de este año la aprobación final del sistema PCI correspondiente a su segundo edificio. Sin embargo, la documentación municipal posterior registra observaciones relacionadas con rociadores, detección de humo y señalización, sin dejar completamente claro el alcance de cada certificación respecto del conjunto de instalaciones desarrolladas en diferentes etapas.

En el Shopping Mariscal la situación es todavía más contundente, la propia municipalidad confirmó que el establecimiento no cuenta con aprobación final integral de Prevención Contra Incendios. Entre los elementos observados aparecen sistemas de detección, rociadores y presurización de escaleras, todos componentes fundamentales para detectar rápidamente un siniestro, contener su propagación y garantizar que las personas puedan utilizar las vías de evacuación.

Las consecuencias potenciales son relevantes. La primera y más importante es el riesgo para la vida de trabajadores, clientes y visitantes. En un establecimiento de gran superficie, una emergencia puede involucrar simultáneamente a miles de personas. Si un sistema no está certificado integralmente, existe incertidumbre sobre si todos sus componentes fueron instalados conforme a los planos aprobados, si funcionan adecuadamente y si las rutas de evacuación cumplen con las condiciones exigidas.

El segundo efecto podría ser administrativo y económico. La municipalidad tiene la obligación de exigir el cumplimiento de las normas y, ante incumplimientos, puede disponer medidas previstas por la legislación y los procedimientos municipales, incluyendo actuaciones ante el Juzgado de Faltas. Esto puede traducirse, dependiendo de la gravedad y de lo que determinen las inspecciones, en exigencias de adecuación, sanciones o restricciones sobre determinados sectores o actividades.

También existe una consecuencia comercial. Para un shopping, la seguridad forma parte de la confianza que ofrece a sus clientes y locatarios. Una controversia prolongada sobre la certificación contra incendios puede afectar la imagen del establecimiento, generar preocupación entre las empresas que alquilan locales y obligar a realizar inversiones adicionales para completar las adecuaciones exigidas.

El antecedente del Shopping Mariscal demuestra que no se trata de una cuestión reciente. Fiscalizaciones anteriores ya habían detectado problemas, entre ellos puertas de emergencia obstruidas, sectores sin cobertura de rociadores, diferencias entre planos e instalaciones y deficiencias relacionadas con el sistema de bombeo. Aunque posteriormente se hayan ejecutado mejoras, la permanencia de observaciones en el 2026 evidencia que el expediente todavía no está completamente cerrado.

Y existe una consecuencia todavía más importante, la responsabilidad que podría derivarse de una eventual tragedia. El antecedente del Ycuá Bolaños demostró que las fallas de prevención y los controles incompletos pueden tener consecuencias irreparables. Por eso, la certificación contra incendios no debería ser considerada un simple trámite burocrático, sino la comprobación oficial de que las instalaciones cumplen efectivamente con las condiciones de seguridad exigidas.

En este escenario, la municipalidad debe explicar con precisión qué sectores del shopping Del Sol están certificados, cuáles permanecen observados y qué alcance tiene cada aprobación. En el caso del Mariscal, debe informar qué adecuaciones continúan pendientes, cuáles ya fueron verificadas y qué condiciones deben cumplirse para otorgar la certificación integral.

Para ambos centros comerciales, el camino más conveniente es cerrar definitivamente las observaciones y hacer públicos los documentos que acrediten el cumplimiento. Porque mientras existan dudas sobre la certificación integral de los sistemas contra incendios, también persistirá una pregunta que ninguna administración de un centro comercial puede permitirse dejar sin respuesta, ¿está realmente garantizada la seguridad de todas las personas que ingresan diariamente a sus instalaciones?

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