La Nota Nº 75 de la Municipalidad de Asunción expone situaciones en el Shopping del Sol y Shopping Mariscal. Observaciones técnicas y un expediente integral sin cerrar reavivan las lecciones que dejó el Ycuá Bolaños.
El incendio del Ycuá Bolaños dejó una lección que no puede quedar en el olvido: la prevención debe comprobarse antes de una emergencia. La tragedia del 1 de agosto del 2004, que causó cerca de 400 muertes y centenares de heridos, mostró el costo extremo de las fallas de seguridad y de los controles tardíos.
El antecedente explica por qué una aprobación final no es un papel menor: certifica qué fue instalado y verificado por la autoridad.
Ese principio alcanza a Shopping del Sol y Shopping Mariscal, ambos vinculados al Grupo Azeta, mismos propietarios del banco Atlas (con presidente y directorio imputados) y el diario ABC Color. Son dos centros de alta concurrencia y enorme capacidad operativa. La Nota Nº 75 de la Municipalidad de Asunción, fechada el 31 de agosto del 2026, expone dudas sobre el alcance de sus certificados y observaciones.
En el Shopping del Sol una comunicación municipal de enero del 2026 informó la aprobación final del sistema de Prevención Contra Incendios correspondiente al segundo edificio. Pero no explica la situación integral de un complejo desarrollado por etapas, ampliaciones y modificaciones internas.
El Grupo Azeta presenta al Shopping del Sol como un conjunto de más de 89.000 metros cuadrados construidos, con más de 200 locales y 1.600 estacionamientos. Hay antecedentes municipales desde el 2008. La Nota Nº 75, posterior a la aprobación difundida en enero, consigna observaciones sobre rociadores, detección de humo, señalización y otros componentes, pero no identifica claramente qué edificio o sector comprende cada pendiente.
El problema con el Shopping del Sol es que los documentos conocidos no reconstruyen una certificación definitiva para la totalidad del complejo. La municipalidad debe conciliar el aval del segundo edificio con las observaciones incorporadas meses después.
El caso de Shopping Mariscal es más directo. La respuesta municipal señala que no cuenta con aprobación final integral de Prevención Contra Incendios y menciona detección, presurización de escaleras, rociadores y otros elementos. Son mecanismos esenciales para advertir una emergencia, limitar el fuego y mantener utilizables las vías de evacuación.
Las alertas vienen de antes. En el 2022, después de que una familia permaneciera atrapada alrededor de 40 minutos en un ascensor, la Municipalidad recordó que una inspección del 2020 encontró puertas de emergencia obstruidas, sectores sin cobertura de rociadores, mantenimientos pendientes y problemas con la aprobación de planos. El expediente llegó al Juzgado de Faltas.
En octubre del 2024, otra fiscalización detectó diferencias entre planos e instalaciones. El responsable municipal habló de un sector sin rociadores, otro sin sistema de bombeo y un mecanismo considerado desfasado. Pueden existir mejoras posteriores que deben documentarse. El dato oficial es que, en agosto del 2026, el municipio seguía sin otorgar la aprobación final integral y mencionaba adecuaciones sobre varios componentes.
Los expedientes muestran que aprobar planos, autorizar un edificio o iniciar adecuaciones no equivale a certificar todo un complejo.
La municipalidad afirma que las normas son obligatorias para todos “sin excepciones”. Debe explicar qué sectores del Shopping del Sol cubre cada certificado, dónde se localizan las observaciones y si existe una aprobación consolidada. En Mariscal debe detallar qué trabajos faltan, qué avances verificó y cuándo podrá cerrar el expediente.
Hay además una contradicción empresarial. ABC Color, medio insignia del Grupo Azeta, recordó durante años el Ycuá Bolaños y exigió controles estrictos a instituciones y comercios. La vara utilizada para fiscalizar a terceros debe aplicarse con igual transparencia a los negocios del conglomerado.
Ycuá Bolaños no debe utilizarse para producir miedo, sino para impedir la indiferencia. Su enseñanza fue que la prevención no admite ambigüedades ni demoras indefinidas. Veintidós años después, ambos shoppings deben responder con documentos completos y una explicación precisa de qué está aprobado y qué falta aprobar.

