Paraguay buscará acordar con Brasil una tarifa de Itaipú para los próximos tres a cinco años, tomando como referencia el esquema aplicado durante el período 2024-2026. La propuesta apunta a garantizar previsibilidad sobre los ingresos generados por la hidroeléctrica y permitir al país planificar el destino de esos recursos.
El director paraguayo de Itaipú Binacional, Justo Zacarías Irún, explicó que la intención es alcanzar un acuerdo de largo plazo para la tarifa correspondiente al 2027 y los años siguientes. Señaló que el período podría extenderse por tres, cuatro o incluso cinco años.
La tarifa vigente es de USD 19,28 por kW-mes y fue establecida para el período 2024-2026 mediante el acuerdo alcanzado en mayo del 2024 entre Santiago Peña y Luiz Inácio Lula da Silva. Ese entendimiento significó un aumento respecto de los USD 16,71 anteriores.
El acuerdo del 2024 también estableció ingresos anuales estimados en USD 1.250 millones para Paraguay, en concepto de royalties, compensaciones e inversión social. Además, habilitó la venta directa del excedente energético paraguayo al mercado libre brasileño y comprometió la renegociación del Anexo C del Tratado de Itaipú.
Zacarías aclaró que Paraguay no recibió hasta ahora una propuesta oficial brasileña para reducir la tarifa a USD 15 por kW. También calificó de especulativas las cifras de USD 10 y USD 12 difundidas por medios brasileños.
Las negociaciones sobre la tarifa del 2027 podrían avanzar después de las elecciones en Brasil. Zacarías estimó que una definición podría producirse alrededor de noviembre.
La posición paraguaya se sustenta en que el país todavía mantiene un excedente de su participación energética en Itaipú. El Poder Ejecutivo sostiene que mientras exista ese excedente resulta conveniente mantener una tarifa que permita generar mayores recursos para infraestructura, programas sociales y proyectos de desarrollo.
Según las proyecciones señaladas por Peña, Paraguay consumiría la totalidad de su cuota de energía entre el 2031 y el 2032. A partir de ese momento, la conveniencia económica sería contar con una tarifa más baja para reducir los costos de producción y potenciar la competitividad de la Ande.


