Analizan el impacto del acuerdo UE-Mercosur para empresas paraguayas

La Unión Industrial Paraguaya (UIP), a través del Club Mipymes, y el CAF – Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe, analizaron las oportunidades y desafíos que plantea para las empresas paraguayas el acuerdo comercial entre la Unión Europea y el Mercosur. El debate se desarrolló durante la charla magistral “Ruta exportadora UE–Mercosur: Estrategias para ingresar al mercado europeo”, realizada en la Casa de la Integración – CAF.

| Por La Tribuna
Agregar La Tribuna en
UIP CAFEn la Casa de la Integración del Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) se llevó a cabo el debate sobre las estrategias para aprovechar el acuerdo UE-Mercosur.

La jornada reunió a autoridades, empresarios, representantes de organismos internacionales y pequeñas y medianas empresas interesadas en avanzar hacia la concreción del ingreso a nuevos mercados. El principal expositor fue Shunko Rojas, especialista en comercio internacional, inversiones y desarrollo económico, exsubsecretario de Comercio Internacional de Argentina e integrante del equipo negociador del acuerdo UE-Mercosur.

Rojas sostuvo que tanto el Gobierno como el sector privado paraguayo comenzaron a tomar conciencia sobre el impacto que puede tener el convenio en la producción, las exportaciones, la competitividad y la llegada de inversiones. A su criterio, el potencial no debe medirse solamente por grandes sectores, sino también por productos, actividades y eslabones específicos de las cadenas de valor.

Entre las áreas que podrían presentar oportunidades tempranas mencionó a la agricultura, las energías renovables, la producción forestal, los plásticos y las manufacturas livianas. Sin embargo, advirtió que aprovechar esas posibilidades requerirá que las empresas estén preparadas para responder a las exigencias del mercado europeo.

En este escenario, las mipymes aparecen como uno de los principales desafíos. Rojas señaló que son las empresas que encuentran mayores dificultades para internacionalizarse, por limitaciones de escala, financiamiento, conocimiento y capacidad para cumplir requisitos técnicos. El acuerdo, sin embargo, podría contribuir a reducir barreras arancelarias, facilitar la adopción de estándares, generar vínculos comerciales y abrir nuevas oportunidades de inversión.

Jorge Srur, representante de CAF en Paraguay y gerente regional para el Cono Sur, remarcó que la internacionalización de las pequeñas empresas no debe ser considerada exclusivamente como una cuestión del sector privado. “Es un desafío de todo Paraguay”, afirmó, al destacar que una participación más activa de las mipymes permitiría multiplicar los beneficios del acuerdo y fortalecer la integración regional.

Desde la UIP, Eduardo Felippo, vicepresidente de Formación Académica, planteó que las exigencias europeas no necesariamente deben ser interpretadas como obstáculos. Desde su experiencia como empresario exportador, señaló que requisitos relacionados con calidad, seguridad y trazabilidad pueden transformarse en ventajas competitivas para las compañías capaces de incorporarlos de manera efectiva a sus procesos.

La propiedad intelectual, la sostenibilidad y los estándares ambientales también ocuparon un lugar central en el debate. Rojas explicó que algunas adaptaciones vinculadas con propiedad intelectual contarán con períodos de transición que podrían extenderse entre cinco y diez años, según cada caso. Al mismo tiempo, destacó que reglas más claras pueden ampliar las posibilidades de acceso a otros mercados.

El cumplimiento de las normas ambientales será igualmente determinante. Para las empresas paraguayas, anticiparse a estas exigencias podría convertirse en una ventaja frente a competidores de países que todavía no hayan avanzado en esos estándares.

Otro desafío estará dentro del propio Mercosur. Rojas advirtió que las demoras en alcanzar acuerdos sobre cuestiones como la distribución de cupos terminan perjudicando a todos los países del bloque. Por ello, planteó la necesidad de soluciones creativas que contemplen los intereses de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay.

La conclusión del encuentro fue clara: el acuerdo UE-Mercosur puede representar una oportunidad histórica para diversificar las exportaciones paraguayas, atraer inversiones y elevar la competitividad, pero sus beneficios no llegarán automáticamente. Para aprovecharlos será necesario preparar a las empresas, especialmente a las mipymes, mejorar sus procesos productivos y coordinar esfuerzos entre el sector público, el empresariado y los organismos internacionales. Paraguay, en definitiva, deberá convertir la apertura comercial en capacidad real para competir.

También te puede interesar

Últimas noticias