Durante el encuentro, la directora general de Cooperación para el Desarrollo, Gisela Dimodica, destacó el aporte de los especialistas al desarrollo nacional mediante la transferencia de conocimientos y el fortalecimiento de capacidades locales. Representantes de JICA también valoraron los resultados alcanzados durante el período de cooperación.
Los voluntarios Riku Mashimo, Anna Aita, Amane Sato, Yuriko Nakada y Kazu Shinohara expusieron las principales acciones desarrolladas en Itapúa, Ñeembucú, Alto Paraná, Cordillera y Asunción, en áreas vinculadas con la ganadería, agricultura, veterinaria, educación artística y deporte.
Entre los resultados se destacan iniciativas para mejorar la productividad y la calidad de la leche, la instalación de huertas escolares y comunitarias, la prevención de enfermedades bovinas y la incorporación de nuevas metodologías para la enseñanza artística. También se impulsó la práctica del béisbol, con la creación del primer club escolar de esta disciplina en Paraguay.
Las autoridades resaltaron que la cooperación técnica no solo permitió fortalecer conocimientos y capacidades en sectores estratégicos, sino también promover el intercambio cultural entre ambos países. El programa de voluntariado de JICA, desarrollado junto con instituciones públicas y gobiernos locales, constituye así una herramienta para apoyar el desarrollo comunitario y consolidar los vínculos bilaterales entre Paraguay y Japón.


