Las jornadas forman parte del trabajo de la Comisión de Evaluación de Riesgo, Contingencia y Promoción Agropecuaria del MAG, que busca fortalecer la capacidad del sector para responder de manera oportuna ante fenómenos climáticos que puedan afectar los cultivos, la ganadería y las condiciones de producción.
La primera actividad está prevista para mañana martes 25 de agosto, desde las 08:30, en la sede de la Universidad Católica de Carapeguá, ubicada sobre el kilómetro 88½. Al día siguiente, miércoles 26 de agosto, la iniciativa continuará en el departamento de Ñeembucú, a partir de las 08:00, en el Salón de Actos “Padre Domiciano Ramírez” de la Gobernación, en la ciudad de Pilar.
Durante ambos encuentros serán analizados aspectos técnicos vinculados con el comportamiento esperado de El Niño y sus posibles implicancias para el sector agropecuario. La intención es que productores, técnicos, instituciones y demás actores vinculados a la actividad puedan conocer con anticipación los escenarios climáticos y adoptar medidas que permitan disminuir los riesgos.
La estrategia adquiere especial relevancia para un país cuya producción agropecuaria mantiene una fuerte dependencia de las condiciones meteorológicas. Períodos de lluvias excesivas, cambios en la distribución de las precipitaciones o eventos extremos pueden afectar el rendimiento de los cultivos, generar dificultades para las tareas agrícolas y provocar impactos en la actividad ganadera.
Por ello, el MAG apunta a que la prevención sea incorporada como una herramienta central dentro de la planificación productiva. La anticipación de posibles escenarios permite evaluar vulnerabilidades, definir medidas de contingencia y mejorar la capacidad de respuesta de productores e instituciones ante eventuales emergencias.
El enfoque planteado por la cartera agropecuaria busca además fortalecer la coordinación entre los diferentes actores del sector. La participación de productores y técnicos resulta fundamental para trasladar la información climática a decisiones concretas en el campo, de acuerdo con las características y necesidades de cada región.
Las charlas previstas en Paraguarí y Ñeembucú se inscriben así dentro de una política de gestión de riesgos que pretende reducir la exposición del sector a los efectos de fenómenos climáticos adversos. Más allá de las previsiones meteorológicas, el desafío consiste en convertir la información disponible en acciones preventivas que permitan proteger la producción y reducir las pérdidas.
Con estas actividades, el MAG busca preparar al sector agropecuario paraguayo para un escenario climático que podría presentar nuevos desafíos durante el 2026-2027. La planificación anticipada, el acceso a información técnica y la coordinación institucional serán factores determinantes para que productores y autoridades puedan enfrentar con mayor capacidad de respuesta los posibles impactos de El Niño.


