La Asociación Paraguaya de Productores de Cerdos (APPC) emitió una alerta por el ingreso masivo de ganado en pie y carne de cerdo de contrabando. Los productores porcinos, Felipe Martínez y Robert Bento, denunciaron un desplome desproporcionado en las cotizaciones locales del ganado vivo que amenaza la estabilidad de los medianos productores.
Desplome en la chanchos en pie y saturación local
Los precios abonados al productor en finca registraron una caída pronunciada desde febrero de 2026 al reducirse de 12 000 guaraníes a valores de entre 7 000 y 7 500 guaraníes por kilo.
La contracción en las cotizaciones impide recuperar la inversión en balanceados, núcleo nutricional y maíz.
Las evaluaciones sobre el sector fueron presentadas en El programa ese por La Tribu 650 AM, donde se repasaron las pérdidas del gremio.
La saturación de carne de origen ilegal afecta a las cabeceras departamentales en todas las regiones del país.
Los envíos masivos en camiones de gran porte superan los controles fronterizos tradicionales mediante estructuras organizadas.
Un procedimiento de incautación reciente interceptó un flete con más de 40 animales vivos en Corpus Christi.

Amenaza al estatus sanitario de exportación y trazabilidad oficial
El ingreso de ganado porcino sin certificación expone a la piara nacional al contagio de patologías virales de alta transmisibilidad.
La falta de inspección de sanidad animal pone en riesgo las credenciales obtenidas ante la República de China (Taiwán) y la República de las Filipinas.
El Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa) exige la marcación obligatoria mediante tatuajes técnicos numerados.
El sistema de identificación y trazabilidad porcina controla la cantidad de matrices activas por cada establecimiento registrado.
Los controles periódicos sobre las piaras acreditan el cumplimiento de la cadena de frío y los estándares sanitarios.
Respecto a los riesgos en los mercados internacionales, los voceros enfatizaron: “El estatus que se ganó con muchos años de sacrificio se puede desbordar porque a nivel externo mercados muy exigentes miran el conjunto de la sanidad”.
Cifras del sector de medianos productores y consumo interno
El gremio de medianos y pequeños criadores agrupa a un promedio de 50 a 80 productores organizados en los departamentos de producción. Los establecimientos ubicados en Veinticinco de Diciembre y el sur del país abastecen de forma prioritaria el consumo de las cadenas comerciales.
Las campañas de promoción del consumo impulsadas en los últimos 2 años incrementaron la demanda interna de carne porcina.
Los grandes establecimientos agroindustriales cubren en la actualidad los volúmenes requeridos para el envío a puertos externos.
Las estadísticas oficiales de exportación mostraron incrementos absolutos en comparación con los registros del año 2025.
La distorsión del mercado doméstico castiga a las granjas que operan bajo normativas legales y fiscales.
Distinción de la producción nacional y reclamos a los órganos de control
La carne de cerdo producida bajo normas locales presenta una tonalidad más clara y blanca por los controles de faenamiento. Las partidas ingresadas sin resguardo aduanero muestran coloraciones oscuras que delatan la ruptura de la cadena de frío y el transporte irregular.
Los requerimientos de denuncias formales planteados por las autoridades del Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa) resultan difíciles de cumplimentar para los criadores.
La presencia de carne de origen dudoso vulnera las garantías de inocuidad requeridas por las familias consumidoras.
Los costos de producción de balanceados se mantienen elevados frente al desplome de las cotizaciones en finca.
Los operativos interinstitucionales en las fronteras deben intensificarse para frenar la entrada de cargas en contenedores.

Perspectivas de sostenibilidad para las granjas familiares
La continuidad de las pymes porcinas depende de la restitución de precios acordes a los costos operativos de alimentación. La coordinación entre los gremios porcinos busca frenar el avance de las redes de contrabando en los puntos de distribución.
Las exigencias de trazabilidad en frigoríficos deben aplicarse sin excepciones en todas las cadenas de procesamiento.
La defensa de la producción nacional protegerá el empleo rural en los distritos con tradición pecuaria.
Los canales de fiscalización del Estado deben asegurar la transparencia comercial en las góndolas, según concluyeron Felipe Martínez y Robert Bento.


