La iniciativa busca resolver uno de los principales problemas que enfrenta el sector, la falta de liquidez provocada por los extensos plazos de pago de grandes empresas y del propio Estado, que en muchos casos oscilan entre 30 y 90 días. Mediante el uso de la facturación electrónica, las empresas podrán anticipar el cobro de sus ventas sin necesidad de esperar el vencimiento de esos plazos.
Según explicó Giménez, la herramienta tendrá un impacto especial en los proveedores del programa Hambre Cero, permitiéndoles convertir rápidamente en efectivo las facturas emitidas por sus servicios y mantener el flujo de recursos necesario para continuar operando.
La plataforma forma parte de una estrategia integral para ampliar la inclusión financiera de las mipymes. El viceministro recordó que, de unas 493.000 empresas registradas en el país, apenas alrededor de 186.000 cuentan con un historial crediticio activo, situación que limita significativamente su acceso al financiamiento formal.
En ese contexto, el Ministerio de Industria y Comercio también impulsa la creación de la Cuenta Básica MiPyME, que podrá abrirse de manera completamente electrónica y permitirá operar con límites de hasta 20 salarios mínimos, facilitando posteriormente el acceso a otros productos financieros adaptados a las necesidades del sector.
Otro de los pilares anunciados es la futura tarjeta de crédito MiPyME, respaldada por garantías electrónicas del Fondo de Garantía para las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (Fogapi), con el propósito de ampliar el financiamiento para capital operativo e inversiones.
Giménez advirtió que la falta de acceso al crédito obliga a miles de pequeños empresarios a recurrir a mecanismos informales de financiamiento con tasas que pueden oscilar entre el 120% y el 300% anual. Por ello, sostuvo que mejorar el acceso a la banca constituye una herramienta clave para combatir la usura y promover la formalización de los negocios.
El viceministro indicó que también se contemplan reformas a la legislación sobre factoraje, garantías mobiliarias, crowdfunding y régimen concursal, además de fortalecer el acceso de las mipymes a las compras públicas mediante la reserva de un porcentaje del mercado estatal.
Con estas medidas, el Gobierno apuesta a que las mipymes dispongan de mayor liquidez, reduzcan sus costos financieros y puedan convertirse en un motor más dinámico para la generación de empleo y el crecimiento de la economía formal.


