La apertura irregular de productos bancarios sin autorización del titular, generó la presentación de una denuncia ante las autoridades policiales.
Esta apertura sin consentimiento de una cuenta corriente y una tarjeta de crédito con una línea operativa de 25 millones de guaraníes en Banco Itaú Paraguay, afectó de forma directa el historial financiero de la empresaria, Ana “Anchi” Mateus, según lo denunció en el programa Mina en La Tribu por La Tribu 650 AM.
Detección del producto y alerta presupuestaria
La identificación del producto financiero no solicitado se produjo durante un control del historial crediticio de la afectada. Inesperadamente se produjo la aparición sorpresiva de una contingencia en el reporte bancario, lo que motivó las averiguaciones correspondientes ante la entidad financiera privada.
La afectada por el uso irregular afirmó que “Detectamos la existencia de productos activos que yo jamás solicité al banco”.
Las explicaciones preliminares brindadas por los agentes de atención intentaron atribuir la tramitación a familiares de la víctima. Sin embargo, la imposibilidad biológica de dicha hipótesis quedó demostrada al verificarse el fallecimiento de uno de los progenitores años atrás.
La ciudadana denunciante sostuvo que “Resulta imposible que algún familiar haya firmado o recibido esos documentos”.
Notificación de rescisión y opacidad institucional
La remisión de un correo electrónico por parte de la entidad comunicó la decisión unilateral de rescindir los contratos de cuenta corriente.
El documento oficial emplazó a la usuaria a devolver los talonarios de cheques en un plazo máximo de treinta días corridos.
La falta de claridad en la entrega de la chequera incrementó el temor a una eventual falsificación de firmas. La entidad no aclaró si los instrumentos de pago fueron emitidos o utilizados por terceras personas en el mercado.
La víctima del presunto fraude indicó que “El banco notificó la cancelación pero no explicó quién habilitó las cuentas”.
La imposibilidad de acceder a los extractos detallados por la vía digital derivó en gestiones presenciales en la sucursal bancaria. La persona afectada solicitó la baja definitiva de los productos mediante la presentación del acta policial correspondiente.
La recurrente expresó que “El sistema no permite ver los movimientos porque no figuro como cliente activa”.
Respuestas evasivas y riesgos de suplantación
La atención brindada en la sucursal de la institución no aportó datos sobre los responsables de la apertura irregular. Las respuestas preliminares atribuyeron el hecho a un posible fallo informático dentro de la plataforma operativa de la entidad bancaria.
La existencia de una tarjeta de crédito operativa y al día sugiere el uso sistemático de la línea por terceros desconocidos. La falta de información sobre los pagos realizados incrementa la sospecha de irregularidades internas de la entidad bancaria en el manejo de datos, según la sospecha de la denunciante.
La misma aseveró que “Informaron que la tarjeta está al día pero no dicen quién realiza los pagos”.
Recomendaciones a usuarios e investigación en curso
El incremento de casos similares reportados por otros clientes evidencia una vulnerabilidad en los controles de seguridad bancarios. La revisión periódica de los estados de cuenta resulta indispensable para detectar activaciones no autorizadas de productos financieros.
Las acciones emprendidas por Anchi Mateus buscan esclarecer el origen del fraude y deslindar responsabilidades legales por el uso de cheques. La intervención de los órganos fiscalizadores del sistema financiero resulta necesaria para sancionar las fallas de control.


