El titular de la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco), Hugo Pastore, habló sobre la situación agrícola. Indicó que las lluvias regulares benefician la siembra, pero sus excesos son perjudiciales. Asimismo, explicó que el trigo se halla en fase final de formación de espigas, previa al llenado del grano, y que en la soja rige una pausa sanitaria contra roya hasta el 31 de agosto.
“Tenemos un pronóstico de lluvias para un sector económico que es básicamente una industria a cielo abierto, es mejor que tener un pronóstico de sequía. Nosotros dependemos de precipitaciones regulares en tiempo y forma, pero los excesos nunca son positivos tampoco. Si nos pasamos de la raya, empiezan a aparecer problemas”, afirmó para el programa “Espresso informativo” de La Tribu 650 AM.
Sobre producción e industrialización, el ejecutivo estimó que la suma de la zafra principal y la cosecha del Chaco será de 12,5 millones de toneladas de soja, con un tercio procesado en plantas locales. “Aproximadamente un tercio de esto se va a terminar industrializando en Paraguay. De lo que se exporta como grano, el 80% va a la Argentina, más o menos un 10% a 12% va al Brasil y el restante va a otros destinos en muy pequeño volumen. Vender a Argentina es una logística sencilla, y un mercado que valora nuestro producto por la calidad que tiene”, acotó.
En cuanto a cereales alternativos, Pastore resaltó el crecimiento del maíz, con un millón de hectáreas y rendimiento de seis millones de toneladas, de las cuales la mitad va al consumo local para etanol y cadenas de proteína animal. “Esa harina de soja como fuente de proteína y el maíz como fuente de energía, convirtiéndolo en carne de aves y carne de cerdos, esa integración y ese valor agregado real es al que tenemos que seguir apostando. En el caso del maíz, es muy interesante la importancia del mercado interno”, manifestó.
Sobre el trigo, el referente de la entidad admitió una progresiva caída de la superficie sembrada a menos de 400.000 hectáreas, aunque la producción actual cubre la demanda local de 700.000 toneladas anuales. “La producción abastece sin ningún problema toda la demanda del mercado interno, y genera todavía un saldo exportable.
En el caso del trigo, estamos trabajando con varios sectores de la cadena para ver qué se podría hacer para que recupere aquel nivel de siembra que tuvo hace algunos años atrás, principalmente por el desarrollo de tecnología", dijo.
Al finalizar, se refirió al comercio con la Unión Europea, aclarando que la exportación de soja en grano se reorientó a la región, pero los derivados siguen en Europa. Asimismo, abordó las cuotas de maíz en Mercosur. “En el caso del maíz, fue uno de los beneficiados con reducción arancelaria y habilitación de cuotas. Infortunadamente, no llegamos a acuerdo, y Paraguay defiende un 25% para cada país”.


