Economía

ARP advierte: sin confianza no habrá más producción

Daniel Prieto Davey, presidente de la Asociación Rural del Paraguay, pidió seguridad jurídica, competitividad, apertura de mercados e inversión para recuperar el hato ganadero, fortalecer la industria cárnica y generar más empleo.

| Por La Tribuna
Agregar La Tribuna en
La ARP pide confianza, reglas claras y más competitividad para producir.

El presidente de la Asociación Rural del Paraguay (ARP), Daniel Prieto Davey, presentó durante la inauguración oficial de la Expo Paraguay 2026 una evaluación del presente del sector productivo, sus principales avances y los desafíos que todavía deben ser atendidos. Este artículo resume los principales puntos de su discurso, centrado en la producción, el empleo, la competitividad, la seguridad jurídica y el futuro de la ganadería.

Prieto Davey definió a la Expo como “la vidriera del Paraguay que trabaja, invierte, produce e innova”, y destacó que la muestra reúne al campo, la ciudad, la industria, el comercio, la tecnología, las finanzas, los servicios y la familia paraguaya.

La edición 2026 cuenta con más de 200 empresas, 385 expositores y 2.418 animales de distintas razas bovinas, equinas, ovinas y caprinas. Para el titular de la ARP, el evento representa “la síntesis del Paraguay que produce, el Paraguay que no se rinde ante las adversidades y con orgullo alimenta al mundo”.

El dirigente rural resaltó que cada animal que ingresa a pista es resultado de años de selección, sanidad, manejo, tecnología y dedicación. Esa actividad forma parte de una cadena que genera más de 360.000 empleos e involucra a trabajadores rurales, veterinarios, técnicos, transportistas, frigoríficos, rematadores y comunidades enteras.

También señaló que Paraguay ya no es solamente importador de material genético, sino que se transformó en exportador de ejemplares de alta demanda, incluso con animales reconocidos como campeones del mundo.

En el plano económico, Prieto Davey reconoció los avances alcanzados en estabilidad macroeconómica, reducción de la percepción de riesgo e imagen internacional. Sin embargo, advirtió que esos indicadores deben traducirse en resultados concretos para la ciudadanía.

“La fortaleza de la macroeconomía solo alcanza su verdadero valor cuando se refleja en el bolsillo de las familias, en caminos en mejores condiciones, en mayor seguridad, en una salud pública de calidad y en una educación que brinde oportunidades para todos”, expresó.

El presidente de la ARP subrayó además la necesidad de fortalecer la seguridad física y jurídica en el campo. Instó al Ministerio Público y a la Justicia a actuar con firmeza frente al abigeato y recordó a Edelio Morínigo, Félix Urbieta y Óscar Denis, quienes continúan ausentes de sus hogares.

Otro de los planteamientos fue la necesidad de aumentar la inversión estatal en el Chaco paraguayo, una región que representa el 60% del territorio nacional y que todavía necesita mejores rutas, energía, educación e infraestructura para alcanzar su potencial productivo.

Sobre la producción sostenible, Prieto Davey sostuvo que Paraguay debe aprovechar las nuevas exigencias ambientales y de trazabilidad para diferenciarse en los mercados. “Esa es la visión que debe guiarnos: producir más, producir mejor y producir con responsabilidad”, afirmó.

En ese punto, sintetizó la posición del sector con una frase directa: “Somos la solución y no el problema”.

La situación de la ganadería ocupó un lugar central en su intervención. Prieto Davey manifestó preocupación por la caída del hato bovino y señaló que revertir esta tendencia requiere compromisos tanto de los productores como del Estado.

“Como productores, nos corresponde aumentar la eficiencia, mejorar los índices productivos y elevar los porcentajes de extracción. Pero del Estado esperamos reglas claras, seguridad jurídica, estabilidad y previsibilidad”, sostuvo.

Agregó que el futuro de la actividad no depende solamente de aumentar la cantidad de animales, sino de recuperar la confianza necesaria para invertir, incorporar tecnología y elevar la producción.

“Sin inversión no habrá más producción. Sin más producción no habrá más carne, más exportaciones ni mayor desarrollo para el Paraguay”, advirtió.

La ARP respaldó la posición del Gobierno en las negociaciones sobre la cuota de carne destinada a la Unión Europea y pidió que la Cancillería impulse ante Estados Unidos una cuota propia de importación para Paraguay.

También expresó expectativas sobre el trabajo de la Comisión Nacional de la Competencia ante la concentración de la industria frigorífica y valoró la apertura de tres plantas de capital paraguayo, considerando que una mayor participación puede fortalecer la competencia y mejorar la transparencia en la formación de precios.

Entre los temas pendientes, Prieto Davey mencionó la reglamentación del dressing. Señaló que contar con reglas claras y uniformes no constituye solamente un reclamo sectorial, sino una condición necesaria para ofrecer previsibilidad y fortalecer la confianza entre productores e industrias.

Además, propuso la creación de un Instituto Paraguayo de Promoción de la Carne, con participación del Estado, la producción y la industria, para fortalecer la marca país y posicionar el producto paraguayo en los principales mercados internacionales.

“El trabajo más difícil ya lo hicimos: lograr un producto de primer nivel. Ahora nos toca dar el siguiente paso: salir a contarle al mundo que el Paraguay produce la mejor carne del mundo”, manifestó.

A continuación, remarcó que la calidad por sí sola no garantiza el posicionamiento comercial: “El mundo no valora solamente lo que se produce bien; también valora aquello que se sabe mostrar”.

El tipo de cambio fue identificado como otra fuente de preocupación. Si bien los precios internacionales de la carne atraviesan un momento favorable, la apreciación del guaraní frente al dólar afecta la rentabilidad del productor, que recibe ingresos en moneda extranjera, pero afronta en guaraníes costos como salarios, combustibles, servicios, impuestos e insumos.

Prieto Davey sostuvo que la competitividad del sector exportador debe formar parte central de la política económica y que la pérdida de rentabilidad no puede recaer principalmente sobre el productor primario.

El presidente de la ARP también destacó los avances alcanzados en trazabilidad, identificación animal y sanidad. Valoró la cooperación entre Senacsa, Fundassa, la industria y los productores, y agradeció la decisión del Gobierno de mantener durante el actual mandato el esquema de vacunación contra la fiebre aftosa.

Asimismo, resaltó el papel de la agricultura y recordó que la soja, el maíz, el trigo, el arroz y otros rubros sostienen una parte importante del ingreso de divisas y movilizan puertos, silos, talleres, comercios, cooperativas y empleos en el interior.

“Cuando al campo le va bien, al Paraguay le va bien”, expresó.

Finalmente, Prieto Davey pidió avanzar hacia una mayor industrialización. Sostuvo que Paraguay no debe conformarse con exportar materia prima, sino que debe aprovechar su energía, su producción, su talento y su ubicación estratégica para generar más valor agregado y empleo calificado.

El discurso concluyó con una definición sobre el papel institucional de la ARP: “Acompañar lo que se hace bien no significa callar lo que falta. Reclamar lo que falta no significa desconocer lo que se avanza”.

También comparó la capacidad de resistencia del productor con la garra de la selección nacional. Ante sequías, inundaciones, incendios y crisis de precios, afirmó, el hombre y la mujer de campo nunca bajan los brazos.

“Cuando el panorama es adverso, no se achica; clava firmemente las botas en la tierra, mira al cielo con fe profunda en Dios y vuelve a empezar con más fuerza”, concluyó.

También te puede interesar

Últimas noticias