“Fue una declaración testifical en el marco de la investigación del contrato con el banco Atlas; y le di las explicaciones que me tocaron a mí conocer en mi época de presidente de IPS. Nada más”, dijo a la prensa el extitular del Instituto de Previsión Social (IPS) Benigno López luego de declarar en la sede de la Unidad Especializada en Delitos Económicos.
Consultado sobre cuáles eran las dudas planteadas por los agentes fiscales, López dijo: “Yo no vi ninguna duda en especial, sino aclarar los conceptos y aclarar cómo se gestionó el contrato, cómo se creó el contrato y cómo se firmó el contrato y cuál era el objetivo que se tenía con el contrato a la hora de desarrollar la fiducia”.
El exmandamás de la previsional explicó que el contrato de fideicomiso fue resuelto en su administración por “la necesidad que tenía el IPS de fortalecer la infraestructura hospitalaria en toda la República” y que gracias al contrato con el banco Atlas SA, supuestamente, se ampliaron las camas de 1.000 a 3.000 en todo el país.
Sin embargo, preguntado si por qué no se terminaron los hospitales que estaban previstos dentro del contrato, Benigno López diseñó un justificativo diciendo que “algunos hospitales no estaban luego listos para llamarse así como el de Hemato-Oncológico, o sea, el proceso de licitación estaba muy verde y yo creo que todos los demás sí terminaron”.
Insistido en que se terminaron, pero a medias algunos hospitales, López respondió: “Yo no sé. Habría que ver la denuncia qué es lo que dice, claro. Yo creo que se terminaron todos los hospitales y además se terminaron muchos más. Bajo la cuestionada figura de otros centros de salud, se terminaron hospitales, más de quince”.
Al respecto es importante señalar lo que dicen las auditorías, tanto externa como internas del IPS, en cuanto al destino de los G. 828.800 millones (USD 150 millones) que el IPS entregó al banco Atlas SA, dentro del contrato de fideicomiso, para su administración.
En tal sentido, solo el 24% de esos fondos se destinaron a los hospitales que estaban expresamente incluidos dentro del contrato (hospital Ingavi, Policlínica, Buongermini y el Hemato-Oncológico) y 76% fueron desembolsados para obras no presupuestadas, obras concluídas a medias, otras inexistentes o sobrefacturadas e incluso al pago de salarios, siempre según las auditorías.
Preguntado si estaba prevista la construcción de esos “otros hospitales” dentro del contrato, López dijo: “En el contrato está, la discusión que tuvimos en el Consejo fue con respecto a si el contrato iba a ser un contrato rígido o un contrato flexible. Resolvimos que fuera flexible y entonces incorporamos nosotros, en el Consejo de IPS, la cláusula ‘otros centros de salud’ y en función a esa cláusula, todos aquellos hospitales que estaban en proceso de construcción, todos aquellos hospitales que estaban con necesidad de financiamiento fueron financiados y fueron terminándose en el transcurso de los años”.
Recordemos que uno de esos hospitales costeados bajo la figura de “otros centros de salud” fue la clínica 12 de Junio, por el que se pagó USD 8 millones y que el propio actual presidente del IPS, doctor Isaías Fretes, constató que se encontraba en deplorables condiciones.
Insistido en por qué el IPS tiene que volver a recurrir a fondos propios para poder finalizar las obras que ya fueron establecidas dentro del contrato de fideicomiso con el banco Atlas SA y por las que ya se pagaron USD 150 millones, el extitular de la previsional sostuvo: “Porque la demanda de infraestructura del IPS es constante. Ese G. 800.000 millones te alcanza para unos cuantos hospitales, no para todos. El IPS tiene que construir y tiene que fortalecer y tiene que reparar, y tiene que mantener y tiene un trabajo enorme lo que tiene que hacer IPS en el mundo de la infraestructura, del lado de la infraestructura, yo creo que ese contrato sirvió para crear una fuente alterna de financiamiento y permitir que los asegurados tengan IPS más cerca de su casa” (sic).
Según la nueva administración del IPS, ahora se debe pagar de vuelta G. 126.000 millones (USD 20 millones) solo por los hospitales Buongermini y por el Hemato-Oncológico.
Más adelante, López fue preguntado cómo se entienden las dudas arrojadas por los informes de Contraloría y de auditorías –sobre el contrato de fideicomiso–, a lo que contestó: “Y bueno, habría que preguntarles a ellos la duda. Yo estoy mirando hoy el corte que a mí me tocó aplicar, el contrato solamente seis meses, porque después yo salí y me fui al Ministerio de Hacienda, mirando todo lo que hizo IPS con ese contrato. Para mí, solamente hay que buscar los puntos fuertes, los puntos importantes, la cantidad de obras que se hicieron, la cantidad de obras que se inauguraron, que implican camas para el asegurado” (sic).
Con relación a los intereses que el banco Atlas SA debe pagar sobre los fondos que se depositan diariamente en la entidad bancaria de los aportes obrero-patronal, López reiteró que dentro del contrato se establece que el banco debe pagar intereses aunque no recordaba cuánto ni a qué plazos y manifestó que se sentía apenado por la supuesta persecución al banco Atlas SA.
Teniendo en cuenta las declaraciones de Benigno López y aun cuando el mismo sostiene tajantemente de que el Consejo de Administración conoció y aprobó la inclusión del Punto 5 “otros centros de salud”, hasta ahora no existen documentos que demuestren que esa inclusión haya sido aprobada por el Consejo.
De igual manera, fueron los mismos funcionarios del IPS los que afirmaron de que el banco Atlas SA (empresa perteneciente al Grupo Zuccolillo, conglomerado empresarial que incluye además firmas como Inmobiliaria del Este, Biggie, Agroshopping, el medio de comunicación ABC Color y otros) puede acumular por 30 días hasta G. 126.000 millones a costo cero; es decir, sin pagar intereses, lo que también provocaría un grave daño patrimonial al instituto, ya que el contrato va hasta el 2037.


