El éxito de un reproductor bovino no se gesta en los corrales de engorde previos a una exposición, sino mucho antes. La nutrición durante los primeros seis meses de vida es el factor que marca la verdadera diferencia entre un ejemplar de rendimiento promedio y un toro capaz de desplegar absolutamente todo su potencial genético.
Esta fue la premisa central expuesta por el especialista Darío Colombatto durante su reciente participación en el inicio del Ciclo de Charlas Virtuales Técnicas, un valioso espacio de formación impulsado por la Comisión Técnica de la Asociación de Criadores de Brangus del Paraguay (ACBP). El evento digital congregó en su primera jornada a más de 100 participantes, marcando el comienzo de un programa de capacitación continua que se extenderá hasta el mes de noviembre para fortalecer a toda la cadena ganadera.
Durante su conferencia, titulada “Armando el camino hacia el mejor reproductor. Puntos clave en la recría”, el reconocido consultor internacional en ganadería de carne derribó varios mitos del sector.
“Muchas veces creemos que el trabajo empieza cuando el toro entra en preparación, pero una gran parte de su futuro reproductivo ya se definió durante sus primeros meses de vida”, afirmó categóricamente el experto, para la ACBP.
La regla del 60% y la trampa comercial del peso
El especialista detalló que más del 60% de la variación en la producción y el volumen total de semen guarda relación directa con aquellos procesos metabólicos y nutricionales ocurridos previo al primer semestre de edad. Esta etapa temprana es biológicamente irreversible.
“El desarrollo no es lo mismo que el crecimiento. Un animal puede recuperar kilos perdidos, pero hay procesos biológicos que ocurren una sola vez y que no siempre pueden compensarse más adelante”, alertó Colombatto, posicionando a la correcta nutrición en cría como una de las inversiones más seguras para las cabañas nacionales.
Por otro lado, abordó un desafío frecuente en la ganadería paraguaya y regional: la presión por alcanzar pesos elevados para las ferias y remates. Aunque reconoció que los volúmenes pesados atraen mejores precios, fue tajante sobre los riesgos del exceso de energía.
“Aunque el mercado premia el peso, el desafío también es producir toros que sean funcionales, caminen bien, trabajen en el campo y mantengan una alta capacidad reproductiva”.
<b>Estrategias de manejo y suplementación</b>
Las dietas con exceso de energía pueden desencadenar mermas en la calidad seminal y un alto riesgo de problemas locomotores graves, tales como laminitis, bursitis y diversas alteraciones articulares, lo que acorta la vida útil del animal en el campo. Ante ello, el especialista recomendó un paquete de medidas preventivas.
Durante toda la recría, es fundamental priorizar el aporte de proteínas de alta calidad y limitar drásticamente los niveles de almidón en las raciones formuladas; asimismo, se deben reforzar los minerales antioxidantes, como el zinc, el cobre y el selenio, para blindar el sistema inmunológico, garantizando además las dosis adecuadas de vitamina E, la cual es crucial para la óptima salud reproductiva.


