Economía

Peligro para exportación sojera local por medidas de la Unión Europea

Gremios productivos expresaron su preocupación a la Cancillería Nacional ante medidas unilaterales de la Unión Europea. Advierten que la controversial normativa ILUC, al descalificar el aceite de soja, amenaza profundamente al comercio exterior.

| Por La Tribuna
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Las decisiones impuestas unilateralmente por la Unión Europea, en el marco del Acuerdo Unión Europea-Mercosur, generan profunda preocupación en el sector productivo y comercial. Para los actores económicos, esta postura los expone a una descalificación arbitraria, carente de base científica, que amenaza de forma directa a sus exportaciones a nivel global, afectando la competitividad y rentabilidad de todo el engranaje agroexportador paraguayo, un pilar fundamental para el sostenimiento de nuestra macroeconomía.

Representantes de Capeco, la Unión de Gremios de la Producción (UGP), Cappro y la Federación de Cooperativas de Producción (Fecoprod) manifestaron al ministro de Relaciones Exteriores, Rubén Ramírez Lezcano, su alerta ante la nueva reglamentación europea en materia de biocombustibles y su impacto. Los líderes empresariales consideran vital establecer un canal diplomático urgente.

Durante el encuentro, autoridades y gremios analizaron la normativa denominada ILUC (Indirect Land Use Change o Cambio Indirecto en el Uso de la Tierra), actualmente en proceso europeo, que declara al aceite de soja como biocombustible no sostenible. El presidente de la UGP, Héctor Cristaldo, explicó que existe preocupación porque esta medida podría afectar no solo al aceite, sino al conjunto de la producción sojera paraguaya, principal rubro de exportación y motor de miles de empleos directos.

“Sin conocer la realidad paraguaya están poniendo a Paraguay como un país de alto riesgo y que hace mal las cosas. Eso genera preocupación porque podría derivar en una descalificación arbitraria y sin base científica de nuestra producción”, sentenció Cristaldo. Asimismo, señaló que el sector ya presentó una nota a la Unión Europea y destacó el trabajo coordinado con la Cancillería Nacional para defender la previsibilidad del comercio paraguayo en el mundo.

En la oportunidad, recalcó que las reglamentaciones europeas “distorsionan” el espíritu del acuerdo alcanzado con la Unión Europea y advirtió que este tipo de medidas generan un clima de incertidumbre total para el comercio internacional. Finalmente, valoró la apertura del canciller y de su equipo técnico para trabajar de manera conjunta. “Vemos que trabajando juntos vamos a poder superar las dificultades”, expresó con firmeza, apostando al diálogo técnico.

En la misma línea, encuentros de referentes políticos y empresariales del Mercosur, bajo la presidencia pro tempore paraguaya, dejaron en claro que la preocupación es sistémica. El Mercosur enfrenta grandes desafíos estructurales de integración. Hoy, el surgimiento de regulaciones ambientales utilizadas arbitrariamente como mecanismos de protección debilita el espíritu de apertura comercial y profundiza el déficit de seguridad jurídica, en un escenario de tensión. El sector gremial se mantiene firme defendiendo al sistema productivo nacional y exigiendo comercio justo y reglas claras.

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