El proyecto, impulsado por Atome, se encuentra actualmente vinculado a la definición de condiciones tarifarias con la Ande, aspecto considerado clave para su viabilidad financiera.
El economista Amílcar Ferreira explicó que la iniciativa contempla la generación de 1.400 empleos directos y la producción local de fertilizantes a partir de materias primas nacionales. El complejo industrial permitiría sustituir el 100% de los fertilizantes importados que actualmente utiliza el sector productivo.
De acuerdo con los datos expuestos, el 30% de la producción estaría destinado al mercado interno, mientras que el 70% se orientaría a la exportación. Ferreira señaló que el gasto paraguayo en fertilizantes ronda actualmente los USD 700 millones y presenta una tendencia de crecimiento hacia los USD 1.000 millones anuales.
El proyecto también apunta a reducir la dependencia de proveedores externos y fortalecer el abastecimiento para la producción agrícola. En ese contexto, el analista sostuvo que la fabricación local contribuiría a dar mayor previsibilidad al sector y evitar la salida de importantes recursos económicos al exterior.
La discusión se concentra actualmente en las condiciones necesarias para asegurar estabilidad tarifaria de largo plazo. Ferreira indicó que organismos multilaterales como el BID Invest exigen previsibilidad en los flujos de ingresos para respaldar el financiamiento de emprendimientos de gran escala. Añadió que Atome acordó una tarifa de USD 30 por megavatio, por encima de los USD 28 establecidos en el pliego oficial.
La definición de un acuerdo permitirá determinar el avance de una iniciativa presentada como una oportunidad para ampliar la capacidad industrial del país y agregar valor a la producción nacional.


