La derogación de los decretos que establecían ventajas para empresas de alto consumo eléctrico forma parte de dicha estrategia.
El presidente de la Ande, Félix Sosa, afirmó que la decisión responde a directrices del presidente de la República, Santiago Peña. Señaló que el propósito es generar condiciones que permitan atraer inversiones industriales sin afectar los ingresos de la empresa estatal. También destacó que Paraguay mantiene una de las tarifas eléctricas más competitivas de la región.
En paralelo, el crecimiento sostenido de la demanda energética obliga a planificar nuevas fuentes de generación. Según datos de la Ande, en enero se registró una demanda máxima de 5.752 megavatios, equivalente al 60% de la potencia nominal disponible. La institución estima que, de mantenerse la tendencia actual de crecimiento del consumo, el excedente energético podría agotarse entre los años 2030 y 2032.
Respecto a las negociaciones con la empresa británica Atome, Sosa reiteró que la tarifa técnica vigente es de USD 44,33 por megavatio en 120 kV y sostuvo que cualquier esquema deberá ajustarse a ese criterio. Remarcó que la política del Gobierno es mantener abiertas las conversaciones sin comprometer los ingresos de la Ande.


