El actual escenario macroeconómico nacional demanda una reestructuración urgente de las políticas públicas a largo plazo. Así lo afirmó Enrique Duarte, presidente de la Unión Industrial Paraguaya (UIP), quien analizó los diversos desafíos estructurales que frenan hoy el desarrollo del país. El objetivo primordial del Estado debe centrarse exclusivamente en la atracción de inversiones que propicien la generación de un empleo formal de altísima calidad. Según su visión, la industrialización representa el único camino verdaderamente viable para lograr el crecimiento sostenido de la nación.
Según lo expresado por Duarte para el programa “Contra Corriente” de La Tribu 650 AM, uno de los puntos más críticos se relaciona con la movilidad urbana y su notable impacto económico. Asimismo, descartó que la adopción de automóviles particulares eléctricos sea una solución práctica a corto plazo, pero respaldó la transición hacia un transporte público basado en flotas con baterías intercambiables. Esta propuesta se complementa con el gran potencial sudamericano para capitalizar la bioenergía.
El empresario abogó por incentivar la producción energética mediante el uso de oleaginosas no aptas para el consumo humano, ya que esta alternativa verde mitigaría la drástica fuga de divisas generada por las importaciones de combustibles fósiles.
La migración hacia estas matrices tecnológicas requiere la urgente especialización del capital humano. Aunque las fábricas modernas exigen operarios calificados, el país arrastra una enorme brecha técnica, por lo que para disipar los miedos, Duarte rememoró la construcción de la Itaipú Binacional, pues para ese entonces Paraguay no tenía el conocimiento requerido al inicio, pero la megaobra misma formó a miles de profesionales. La llegada de industrias de alta complejidad forzará, por decantación, una excelente capacitación de toda la fuerza laboral. Sin embargo, el esfuerzo de estos trabajadores se ve mermado hoy por un transporte caótico.
El ineficiente sistema de movilidad urbano destruye la productividad de nuestros operarios. Las encuestas del gremio evidencian que los índices de rendimiento locales están entre los peores de la región. El agotamiento físico que imponen los largos traslados hace que muchos empleados prefieran salarios bajos con tal de laborar cerca de casa, restando competitividad. Pese a eso, la manufactura guaraní experimentó un salto cualitativo histórico, ocupando el setenta y cinco por ciento de las góndolas locales y exportando desde prótesis traumatológicas hasta cápsulas y armamento. Duarte lamentó que la desidia del Estado nos deje diecisiete años sin inversión eléctrica, exigiendo poner fin a esta politiquería barata.







