El crédito destinado al consumo ha vuelto a posicionarse como el principal motor del sistema bancario paraguayo. Según los últimos datos del Banco Central del Paraguay (BCP) correspondientes a abril, este segmento concentra el mayor volumen de préstamos, lo que refleja un claro repunte en la economía familiar y el dinamismo de la demanda interna tras el impacto de la pandemia.
Actualmente, la cartera total de créditos asciende a G. 182,8 billones (aproximadamente USD 29.500 millones). De este total, el 18,9% (G. 34,6 billones) corresponde exclusivamente a préstamos de consumo.
Radiografía del financiamiento productivo
Aunque las familias lideran la demanda, el crédito bancario mantiene su rol transversal sosteniendo a los sectores clave para el desarrollo del país. Las carteras que siguen al consumo son:
- Agricultura: G. 27,1 billones (14,8%), un pilar fundamental para el comercio exterior, el empleo rural y el ingreso de divisas.
- Comercio al por mayor: G. 24,8 billones (13,5%), clave en la cadena de abastecimiento nacional.
- Servicios: G. 23 billones (12,9%), impulsado por áreas urbanas como transporte, salud, tecnología y gastronomía.
En un segundo plano, se ubican sectores como la industria (G. 16,4 billones), el comercio minorista (G. 10,6 billones) y la vivienda (G. 10,1 billones).
El dinamismo de estos créditos no solo impulsa la economía, sino que también favorece al sector financiero. El reporte del BCP señala que las entidades bancarias reportaron utilidades superiores a los USD 302 millones al cierre del primer cuatrimestre, consolidándose como uno de los motores más estables de la actividad económica del país.


