La monumental iniciativa, que proyecta inyectar dinamismo estructural al departamento de Concepción, arranca esta fase tras haber consolidado una inversión previa acumulada de más de USD 1.500 millones en desarrollo forestal y la adquisición de tierras. Con este paso, la compañía inicia formalmente la construcción de su puerto fluvial propio, accesos viales y líneas de transmisión eléctrica de alta tensión, preparando el terreno para el ensamblaje de la fábrica de celulosa.
El acto contó con la presencia del presidente de la República, Santiago Peña; el vicepresidente, Pedro Alliana; directivos del consorcio internacional y representantes de la banca multilateral.
Durante la palada inicial, el presidente Santiago Peña comparó el proyecto con hitos industriales regionales, asegurando que “transformará la economía nacional y posicionará al país entre los más prósperos”. Por su parte, Blas Zapag, titular del directorio, destacó el impacto social y la formalización laboral en el norte. El proyecto, que une al Grupo Zapag con capitales suecos, recibió el respaldo del BID Invest con un préstamo de USD 165 millones. Además, se selló una alianza con la brasileña Sudati para una planta de tableros con inversión adicional.

Paracel, es un megaproyecto forestal y celulósico de Paraguay, cuyo polo industrial estará ubicado en Paso Horqueta, departamento de Concepción. Liderado por el consorcio paraguayo Grupo Zapag junto a socios estratégicos europeos como Heinzel Group (Austria) y Girindus Investments (Suecia), representa la inversión privada más grande en la historia de la nación.
“Nuestra gente es guapa, vamos a hacer que el nivel de vida de los paraguayos sea el que se merecen”, destacó Blas Zapag, presidente del Directorio de Paracel, durante el evento.
A su vez, el presidente de la Junta Directiva de Paracel, el sueco Per Olofsson, recordó con emoción los inicios del sueño en el 2017 junto a las familias fundadoras (Zapag, de Paraguay; Querindos, de Suecia, y el Grupo Heinzel, de Austria).
“Al principio, a Blas Zapag y a mí nos llamaban locos en las conferencias internacionales por apostar por este proyecto. Hoy, en el mundo ya nadie nos llama locos; miran a Paraguay con el máximo respeto como un referente pronegocios y de crecimiento sostenible”, concluyó Olofsson.
Por su parte, Flavio Deganutti, CEO de la compañía, dijo que “esta infraestructura tiene un destino claro, allanar el camino para la primera fábrica de celulosa del Paraguay. Una planta que transformará el eucalipto que ya sembramos en la materia prima del futuro”.
El ministro de Industria y Comercio, Marco Riquelme, también acompañó el inicio de los trabajos. “Hoy ya llegamos al punto de tener que usar la madera como materia prima. En vez de exportar rollos de madera, lo que buscamos hoy son industrias que utilicen esta madera para generar valor agregado”, expresó Riquelme, destacando la transición hacia una mayor industrialización del sector.
En ese sentido, indicó que el parque industrial de Paracel contará con infraestructura estratégica como puerto, energía eléctrica y disponibilidad de materia prima, lo que permitirá potenciar nuevas inversiones.
El arranque oficial se concentra en la “columna vertebral” del ecosistema industrial. Las tareas iniciales comprenden la construcción de un puerto fluvial propio, líneas de transmisión eléctrica de alta tensión, y una red de vías de acceso optimizadas para el transporte pesado. Este despliegue bajo la modalidad de zona franca preparará el terreno para el ensamblaje de la fábrica en el 2027.
Al robusto financiamiento de BID Invest se ha sumado un nuevo actor clave, el grupo brasileño Sudati (principal exportador de contrachapados de su país), el cual inyectará USD 200 millones adicionales al complejo industrial para instalar una planta de tableros de madera. Esto garantiza un aprovechamiento integral y sustentable de los subproductos forestales.
La iniciativa busca mitigar la informalidad laboral y descentralizar la economía local en la zona norte. En la fase actual emplea de forma directa a más de 1.200 colaboradores (95% paraguayos y 70% oriundos de Concepción) y se estima que demandará picos de hasta 9.000 trabajadores en la zona de obras.
Contará con unos 600 a 700 puestos fijos de fábrica, impulsando además el Programa de Fomento Forestal para que pequeños productores locales cultiven eucalipto.
Además, impulsa programas de formación junto a Sinafocal y el SNPP, brindando herramientas y certificaciones que permiten a las personas acceder a empleos formales, especialmente a quienes anteriormente se desempeñaban en la informalidad.
En cuanto a infraestructura, 971 familias han sido beneficiadas mediante el acceso al agua, mejoramiento de caminos y energía eléctrica, tanto en comunidades rurales como indígenas.
La seguridad alimentaria también es una prioridad. A través de programas productivos, Paracel ha acompañado con asistencia técnica y provisión de insumos a 11 comunidades y 3 asociaciones en la producción de más de 32 toneladas de alimentos destinados al autoconsumo.


