El brusco descenso de las temperaturas en los últimos días mantuvo en vilo al sector productivo nacional. No obstante, el panorama actual es alentador. Edgar Mayeregger, coordinador de la Unidad de Gestión de Riesgos del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), confirmó en comunicación con medios del Estado que aún no se han recibido reportes de daños o impactos significativos a causa del frío, ni registros de escarchas que hayan alcanzado niveles críticos.
A pesar de esta tregua climática, el monitoreo es constante y la Alerta Agrometeorológica sigue plenamente vigente a nivel país.
“La idea es que la gente no baje los brazos para protegerse contra la eventual posibilidad de que afecten sus cultivos”, expresó el ingeniero Mayeregger, destacando que la prevención y preparación previa de los productores fue clave en estos días.
Además, el especialista soltó un dato no menor: el sector agrícola está mirando “de reojo” el desarrollo del evento climático de El Niño, un fenómeno que actualmente genera mayor preocupación incluso que las propias heladas.
Zonas de riesgo y vulnerabilidad de los cultivos
Al ser consultado sobre las áreas geográficas más expuestas a los descensos térmicos, Mayeregger detalló que el mapa de riesgo se concentra en puntos específicos, aunque no se descartan inconvenientes en otras regiones si la temperatura sigue bajando:
- Región Oriental: Departamentos del sur, sureste y este.
- Región Occidental: La zona del Bajo Chaco.
El impacto del frío no solo depende del termómetro, sino del ciclo biológico de la planta. El representante del MAG explicó que factores como el vigor de la planta, las variedades resistentes y las medidas de protección hacen la diferencia.
Sin embargo, hay cultivos agrícolas en etapas muy sensibles. El caso del maíz es el más crítico, especialmente aquel que se encuentra en fase de floración o en etapa de grano lechoso, volviéndolo un blanco fácil y peligroso ante eventuales heladas.
Comunicación constante y próxima zafriña
Para que la asistencia e información lleguen a tiempo, el MAG articula el reporte de los productores de forma directa a través de los técnicos de Extensión Agraria. Para aquellos que no están dentro de este sistema formal, la cartera estatal utiliza canales alternativos de rápida difusión como las asociaciones de productores; los grupos de WhatsApp, así como correos electrónicos.
Finalmente, y en medio de la vigilancia climática, el campo no se detiene. Mayeregger adelantó que en el mes de junio está a punto de arrancar la esperada cosecha de zafriña, tanto de maíz como de soja, lo que mantendrá a los productores con intensa actividad en las próximas semanas.


