El mercado internacional de alimentos volvió a mostrar señales de presión alcista en abril, pero el dato más relevante para Paraguay llegó desde la cadena cárnica. Según el último informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el Índice de Precios de los Alimentos registró un promedio de 130,7 puntos, con un incremento mensual de 1,6% frente a marzo y el tercer aumento consecutivo del indicador.
Si bien el índice general todavía se ubica 18,4% por debajo del pico alcanzado en marzo de 2022, el comportamiento de abril confirmó un escenario de mayor firmeza en los precios internacionales. La suba estuvo impulsada principalmente por los aceites vegetales, la carne y los cereales, mientras que los lácteos y el azúcar mostraron retrocesos que ayudaron a moderar el resultado global.
Para Paraguay, el dato de mayor impacto se encuentra en el rubro cárnico. El Índice de Precios de la Carne de la FAO llegó en abril a 129,4 puntos, lo que representó una suba mensual de 1,2% y una mejora interanual de 6,4%. Con ese resultado, la carne alcanzó un nuevo máximo histórico a nivel internacional, impulsada por el encarecimiento de casi todas las categorías, con excepción de la carne ovina, que se mantuvo prácticamente estable.
La carne bovina fue la principal protagonista de esta tendencia. De acuerdo con el organismo internacional, los precios de la carne vacuna marcaron un nuevo récord, sostenidos por el aumento de las cotizaciones de exportación en Brasil. Ese comportamiento estuvo vinculado a una oferta limitada de ganado listo para faena, en medio de un proceso de recomposición del hato ganadero, y a una demanda internacional firme, especialmente desde China.
El nuevo escenario abre una ventana de oportunidad para Paraguay, que tiene en la carne bovina uno de sus principales productos de exportación. Un mercado global con valores más altos puede traducirse en mejores precios por tonelada embarcada, mayor ingreso de divisas y una rentabilidad más atractiva para productores, frigoríficos, transportistas, proveedores de insumos y otros actores vinculados a la cadena.
No obstante, la oportunidad no se convierte automáticamente en resultado. Para capturar mejores valores, el país deberá sostener la disponibilidad de hacienda, mantener sus estándares sanitarios, avanzar en trazabilidad y fortalecer el acceso a mercados capaces de pagar más por calidad. En ese punto, la competencia regional también será un factor clave, ya que Brasil, Uruguay y Argentina disputan los mismos compradores y cuentan con escala, logística y presencia consolidada en destinos estratégicos.
El informe también mostró incrementos en carne porcina y aviar. En el caso del pollo, los precios subieron por mayores cotizaciones en Brasil y por el interés de compra de varios mercados africanos, que compensaron la caída de ventas hacia el Cercano Oriente por limitaciones logísticas y de transporte. Este dato cobra relevancia en un momento en que Paraguay busca fortalecer su cadena avícola y ganar espacio en el comercio exterior.
Además de la carne, la FAO reportó aumentos en cereales y aceites vegetales. Los cereales avanzaron 0,8% en abril, con subas en trigo, maíz y arroz. En trigo, el organismo mencionó presiones por sequía en zonas de Estados Unidos, menores lluvias previstas en Australia y una posible reducción de áreas de siembra para 2026, debido a que algunos productores podrían optar por cultivos que demanden menos fertilizantes.


