La rentabilidad del confinamiento ganadero ya no depende solo del precio del animal o de su alimento. Según José Zambrano, especialista brasileño de la firma Sare, un factor silencioso es decisivo para el éxito, la gestión de la sanidad del rodeo. En Confina Paraguay, el experto remarcó que la salud animal define los márgenes del corral.
En los sistemas intensivos, los tiempos son cortos y cada jornada perdida impacta fuerte. Por ello, Zambrano insistió en que el productor debe abandonar su intuición y basar sus decisiones en registros diarios o semanales sobre mortandad, enfermedades y respuesta a los tratamientos. Esperar al cierre del ciclo para analizar los resultados impide frenar rápidamente los perjuicios económicos.
Un concepto sumamente clave fue el gran impacto de las enfermedades subclínicas, aquellas sin síntomas evidentes que reducen la performance. Como ejemplo, citó que un bovino con neumonía subclínica pierde hasta cien gramos de ganancia diaria de peso. En un ciclo normal de engorde, esto genera una pérdida financiera muy considerable para la empresa. Aseguró contundentemente al respecto. “Se pierde más dinero en enfermedades subclínicas que en la propia mortalidad”.
Finalmente, el experto indicó que la observación humana sigue siendo indispensable para identificar a los animales enfermos. Ningún robot puede suplir eso. Recomendó invertir en la capacitación continua del personal, transformando la sanidad en una inversión estratégica para rentar.


