Tras la acusación formal de la Fiscalía y la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) contra Miguel Ángel “Miki” Zaldívar, presidente del banco Atlas, y otros miembros del Directorio, queda a cargo de los magistrados disponer el devenir de las acciones judiciales.
Concluida la etapa investigativa, la solicitud fiscal es la elevación de la causa a juicio oral por presunto lavado de dinero y frustración del comiso. Se aguarda que la Justicia admita la acusación fiscal y que la defensa mantenga sus chicanas con el objetivo de dilatar el proceso.
El Ministerio Público consideró que los ejecutivos de la entidad bancaria se exponen a penas de entre 5 y 10 años de cárcel, conforme al Artículo 196 del Código Penal, dependiendo del grado de responsabilidad de cada directivo en el esquema detectado.
La causa se centra en el desvío de fondos de la Conmebol perpetrado por el fallecido Nicolás Leoz durante el escándalo conocido como FIFA-Gate. Según la querella, banco Atlas facilitó la estructura para que el dinero de la institución deportiva fuera transferido a cuentas personales de Leoz y luego usado para otros fines, obstruyendo el secuestro de activos.
La acusación subraya que Leoz ya contaba con un perfil de alto riesgo, arresto domiciliario y pedidos de extradición de EE.UU. al momento en que Atlas aceptó actuar como fiduciario.
A pesar de alertas judiciales, publicaciones periodísticas sobre perjuicio patrimonial y supervisiones de la Superintendencia de Bancos, la entidad no aplicó la debida diligencia de cumplimiento.
Incluso se habrían incluido cláusulas contractuales que contemplaban el origen irregular de los fondos, permitiendo que millones de dólares en efectivo pasaran por el sistema financiero sin los controles preventivos exigidos por ley.


