El debate sobre el reajuste del salario mínimo en Paraguay ha cobrado una nueva fuerza, y el exministro de Hacienda, Manuel Ferreira, no dudó en exponer las graves consecuencias que podrían derivarse de un incremento artificial de las remuneraciones.
Durante una entrevista para La Tribu 650 AM, el experto argumentó que forzar a las empresas a pagar sumas más elevadas de manera obligatoria terminará perjudicando a los ciudadanos. Este efecto se da porque la gran mayoría de la población tiene baja formación. Para el analista, cuando el costo laboral sube sin respaldo en la productividad, el empleador opta por despedir a quienes no rinden lo suficiente o, directamente, reduce su nómina para evitar la quiebra. Esto afecta sobre todo a las pymes, explicó para el programa “Espresso Informativo”.
Ferreira habló sobre un dato alarmante, ya que el 33% de los trabajadores paraguayos no percibe el salario mínimo y trabajan en la informalidad. Estas personas carecen de representación sindical y son las más perjudicadas por dichas medidas. Asimismo, puntualizó que al elevar las exigencias salariales, se excluye del sistema a quienes están dispuestos a trabajar por montos menores debido a su bajo nivel de instrucción. El mercado laboral busca rentabilidad y no caridad.
Por otro lado, introdujo en la discusión el avance innegable de la inteligencia artificial y su capacidad de suplantar múltiples empleos. Citó como claro ejemplo a los medios de prensa, donde unas pocas personas logran hacer el trabajo de muchos.
De la misma forma, indicó que el caso de un radiólogo que puede ser sustituido por un procesador conectado a internet capaz de emitir diagnósticos más precisos y veloces. Esta migración de la demanda laboral exige hoy una mayor preparación de los postulantes. En este contexto de hiperconexión y globalización, el especialista señaló que las empresas locales también compiten contratando talento extranjero si las condiciones internas se complican. Los profesionales de otras naciones suelen ser muy eficaces.
Por otro lado, fue sumamente duro con las actuales políticas de Estado, a las cuales tildó de populistas. Mencionó específicamente el gran aumento de fondos para el programa de adultos mayores, que pasó de USD 80 millones a USD 430 millones.
Para Ferreira, la auténtica visión social debería centrarse en solucionar problemas estructurales como la salud y la jubilación. Parece inaceptable que el setenta por ciento no tenga cobertura jubilatoria y los hospitales sigan operando sin insumos. Sobre el proyecto oficial que plantea blindar el sueldo mínimo mediante regulaciones de precios, el economista se mostró completamente en desacuerdo. Expresó que fijar costos por decreto es un gravísimo error que rememora a la crisis en Argentina.
“Nosotros somos una economía muy abierta, de hecho, nuestras fronteras son absolutamente permeables y estamos rodeados de dos gigantes que tienen una volatilidad en su política económica gigantesca. Sí, así mismo. El paraguayo cruza la frontera y compra donde le es más barato, y si le es más barato en Paraguay, se queda acá la cuenta”, indicó
Al ser consultado sobre la posibilidad de “blindar” los precios de algunos productos para que estos no tengan que subir con el aumento salarial, el profesional indicó lo siguiente: “Yo no entiendo cómo blindar. Vamos a empezar a tocar los precios ahora. O sea, los precios no se van a ajustar por oferta y demanda. Eso es lo que estamos diciendo. Nos estamos volviendo rápidamente a Argentina, y digo la Argentina de los Kirchner. Eso es lo que estamos haciendo, cuando el gran éxito de Paraguay ha sido justamente el no jugar ese partido”, puntualizó.
Terminó diciendo que no cree que la actual titular del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de Paraguay (MTESS) pueda llevar adelante este desafío, ya que es un complicado proceso, concluyendo que las fuerzas del mercado deben fluir naturalmente sin distorsiones para evitar la pobreza.


