El ministro de Agricultura y Ganadería, Carlos Giménez, destacó el rol fundamental que cumplen las escuelas agrícolas en la formación de los jóvenes rurales, dotándolos de los conocimientos prácticos necesarios para responder a las demandas del sector agropecuario.
Según indicó el titular de la cartera estatal, el objetivo principal es lograr una formación de excelencia que garantice oportunidades de trabajo inmediatas. “Muchas de nuestras escuelas ya están logrando que sus egresados se vinculen rápidamente al circuito laboral, lo que constituye una de sus principales fortalezas”, aseguró.

Modernización y eficiencia productiva
Si bien Giménez reconoció que estas instituciones enfrentan desafíos históricos vinculados a limitaciones presupuestarias y de infraestructura, enfatizó que se está impulsando un proceso de revitalización estructural y administrativa.
Como parte de estas mejoras, el ministro celebró los avances en la dotación de tecnología. Actualmente, todas las escuelas agrícolas cuentan con maquinarias propias, tales como tractores, sembradoras y fumigadoras, lo que permite a los alumnos adquirir experiencia real en el manejo de herramientas de trabajo pesado.
Finalmente, el alto funcionario subrayó la necesidad de apostar por una producción más eficiente. En este contexto, instó a que los futuros profesionales del agro enfoquen sus esfuerzos en la utilización de la tecnología para aumentar el rendimiento por hectárea, optimizando los recursos existentes en lugar de apuntar únicamente a la expansión de la superficie cultivada.



