Paraguay y Taiwán volvieron a exhibir la solidez de una alianza estratégica que en los últimos años combinó comercio, inversión productiva y transferencia tecnológica. Durante una presentación ante el Comité de Comercio y Desarrollo de la Organización Mundial del Comercio (OMC), autoridades nacionales expusieron los principales logros alcanzados mediante la cooperación bilateral, con énfasis en exportaciones, innovación y fortalecimiento empresarial.
Uno de los datos más relevantes estuvo vinculado al comercio exterior. Según cifras oficiales, en el 2025 las exportaciones paraguayas hacia Taiwán alcanzaron USD 342 millones, con un crecimiento cercano al 50% respecto al año anterior. El mayor impulso provino del sector cárnico, donde la carne bovina generó USD 271 millones, mientras que la porcina sumó USD 49,6 millones, ambos con incrementos significativos.
Estos números consolidan al mercado taiwanés como uno de los destinos más dinámicos para los alimentos paraguayos de alto valor agregado. La demanda sostenida por proteínas rojas permitió a Paraguay diversificar compradores internacionales y reducir dependencia de mercados tradicionales, en un contexto global cada vez más competitivo.
Pero la agenda bilateral no se limita a las exportaciones. Otro eje central es la transformación digital de las micro, pequeñas y medianas empresas. A través de programas como Fomipymes (proyecto de fortalecimiento de la capacidad del sistema de orientación para las mipymes del Paraguay) e Innova Connector, se generaron más de USD 1 millón en intenciones de negocio durante 2025, facilitando la inserción de firmas paraguayas en mercados de América, Europa y Asia mediante plataformas digitales.
El objetivo de estos proyectos apunta a mejorar capacidades locales, impulsar comercio electrónico, profesionalizar procesos y abrir nuevas oportunidades para empresas que históricamente operaban solo en el mercado interno. Para miles de emprendedores, la digitalización aparece hoy como una vía concreta para crecer y exportar.
El sector textil también figura entre los beneficiados por la cooperación. Datos oficiales señalan que esta actividad emplea a unas 18.000 personas en Paraguay y representa cerca del 8% del PIB. Con apoyo taiwanés, varias compañías incorporaron tecnología aplicada al diseño y la producción, incluyendo herramientas 3D orientadas a reducir costos y elevar competitividad.
A esto se suma el componente educativo. La Universidad Politécnica Taiwán-Paraguay fue señalada como una pieza estratégica para la formación de capital humano en áreas sensibles para el futuro industrial del país, como ingeniería, automatización e inteligencia artificial. La apuesta es acompañar el crecimiento económico con talento técnico local.
Desde el plano geopolítico, Paraguay mantiene con Taiwán una de las relaciones diplomáticas más estrechas de la región. Esa cercanía se tradujo en cooperación sostenida, asistencia técnica y acceso a herramientas que hoy impactan en la competitividad nacional.
El desafío hacia adelante será transformar estos avances en más inversiones, mayor volumen exportador y nuevas oportunidades para las mipymes. Si eso ocurre, la alianza dejará de ser solo diplomática para convertirse en una plataforma tangible de desarrollo económico.



