Economía

Rápido avance vial superó los fondos disponibles del MOPC para obras

La titular del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) aclaró que la enorme deuda de USD 221 millones al cierre del año 2025 responde al acelerado ritmo de los trabajos frente a la falta de recaudaciones y al corto espacio fiscal.

| Por La Tribuna
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Claudia Centurión, ministra de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC).

En los estudios de La Tribu 650 AM estuvo presente la ministra de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC), Claudia Centurión, quien habló con los integrantes del programa “Mina en La Tribu” sobre las diversas especulaciones surgidas en torno a su gestión y a su relación con el anterior secretario de del la cartera económica Carlos Fernandez Valdovinos.

Durante la extensa entrevista, Centurión desmintió de forma categórica la existencia de conflictos de índole personal, y atribuyó cualquier tipo de tensión a la naturaleza de sus respectivos cargos dentro de la administración general del Estado de Paraguay, hoy en día.

La ministra utilizó una metáfora bastante gráfica e ilustrativa para explicar la compleja dinámica al interior de ambas carteras públicas, describió al Ministerio de Obras Públicas como una “imparable y potente topadora” que avanza sin detenerse en la ejecución de numerosos proyectos viales en el país, lo cual de manera muy inevitable genera una fuerte y constante demanda de todos estos recursos.

De la misma forma, reconoció con total franqueza que la otra cartera, es decir el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), tiene la inmensa y muy pesada tarea de administrar todos los recursos públicos que, por naturaleza, siempre resultan muy escasos frente a las enormes y múltiples necesidades que presenta la sociedad.

Respecto a la gran deuda acumulada con el sector de la construcción privada, indicó que la misma ya trepó a la enorme suma de USD 221 millones al cierre del 2025, aclarando de manera enfática que la situación financiera no se debe de ninguna manera a un mal manejo de fondos y mucho menos a una negligencia. Por el contrario, Centurión argumentó con firmeza que este enorme pasivo es el resultado “más que directo de lograr un ritmo de ejecución de obras mucho más rápido de lo usual”.

La ministra detalló que durante todo ese período confluyeron factores sumamente positivos, como los 240.000 nuevos puestos de trabajo, de los cuales 130.000 son resultado de productos de la construcción, hecho que permitió avanzar de una manera muy rápida con la aprobación de los certificados de obras. “Tenemos todo lo que estamos haciendo con Itaipú, todo lo que hace la Ande, todo lo que hace el Ministerio de Urbanismo, Vivienda y Hábitat (MUVH), pero realmente en su conjunto desde el gobierno del presidente Santiago Peña, venimos impulsando fuertemente la ejecución de obras, por lo que la deuda terminó siendo el producto de una ejecución acelerada en las obras, para cumplir metas. Tuvimos buenas condiciones de tiempo, buenos proyectos, mucho compromiso y de parte del sector de la construcción y después finalmente como también lo que explicaba el ministro de Economía, hubo una caída de las recaudaciones, menos espacio fiscal para lo que es la inversión y ahí fuimos acumulando mes a mes esta deuda que llegó a USD 221 millones, cerrando el 2025”, explicó la ministra.

Asimismo, Centurión indicó que estos hechos fueron la consecuencia directa de este escenario financiero, el MOPC se vio en la posición de certificar nuevos avances físicos por valores que rondaban los USD 60 o USD 70 millones por mes, pero las arcas estatales solo disponían de liquidez para abonar un estimado de USD 45 millones de ellos, generando de forma inevitable un abultado saldo acumulativo que se arrastraba en las arcas por mes.

Indicó que uno de los “tire y afloje” que tenía con el exministro Fernández Valdovinos era la intención de la titular del MOPC de poder utilizar el 100% del presupuesto que se le fue entregado, mencionando que por más que exista la liquidez monetaria, en términos sencillos, no implica que cuenten con todo los previsto por el MEF. “De hecho, el Ministerio de Obras Públicas normalmente utiliza 75% al 80%, en el mejor de los casos, nosotros tuvimos la oportunidad de usar el 80% y 85% del presupuesto, entre el 2023 y el 2024”, expresó.

La titular de Obras Públicas hizo un muy marcado énfasis en dejar absolutamente claro a la sociedad que cada una de las inmensas obras ejecutadas contaba con la debida y formal asignación de recursos. Finalizó su mensaje destacando que se generaron treinta mil empleos formales en este vital rubro.

A TENER EN CUENTA

1- El origen de la deuda no es negligencia, sino exceso de eficiencia: La deuda acumulada de USD 221 millones con el sector constructor al cierre del 2025 se debe a un ritmo de ejecución de obras inusualmente rápido, combinado con una caída en las recaudaciones del Estado, y no a un mal manejo de los fondos.

2- Las tensiones ministeriales fueron estrictamente institucionales: No hubo conflictos personales con el exministro de Economía. Las fricciones surgieron porque el MOPC demandaba muchos recursos para no frenar los proyectos (certificando hasta USD 70 millones al mes), mientras que el Ministerio de Economía solo tenía liquidez para cubrir una parte (USD 45 millones).

3- Alto impacto laboral con respaldo presupuestario: Pese a la falta de liquidez mensual, todas las obras impulsadas contaban con la asignación formal de recursos correspondientes. Esta aceleración en los proyectos justificó su ritmo al generar un fuerte impacto económico, incluyendo la creación de 30.000 nuevos empleos formales en el rubro.

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