Economía

Clientelismo y deuda estatal asfixian las finanzas públicas, dice ex ministro

El ex ministro de Hacienda, Manuel Ferreira, analizó los retos de Óscar Lovera ante el gasto electoral y la morosidad del Estado con proveedores

| Por David Martinez
Oscar Lovera, Ministro de Economía y Finanzas

La transición en el Ministerio de Economía ocurre bajo una fuerte tensión financiera provocada por la deuda acumulada con constructoras y farmacéuticas.

El economista Manuel Ferreira señaló que la gestión de Carlos Fernández Valdovinos sufrió un desgaste irreversible debido a la falta de diálogo con sectores clave y el incumplimiento de compromisos con contratistas estatales.

Según el analista, el nuevo ministro Óscar Lovera posee un perfil técnico conocedor de la gestión pública, pero deberá administrar recursos en un periodo donde el gasto público ineficiente suele dispararse por intereses políticos. Este análisis técnico fue compartido en el programa Espresso Informativo a través de la señal de La Tribu 650 AM.

El desgaste político de Fernández Valdovinos

El exministro Ferreira explicó que la salida de Valdovinos no fue un hecho aislado, sino la consecuencia de una relación deteriorada con los proveedores del Estado. La falta de pagos en los sectores de infraestructura y sanidad socavó las bases de apoyo del ministro saliente, quien también enfrentó roces con la Cámara de Diputados.

Su postura inicial, calificada como rígida ante ciertos sectores y más flexible ante el Senado, generó un enojo interno que se volvió insostenible con el tiempo. La ausencia de una conversación fluida con los distintos actores económicos terminó por aislar su gestión en un momento crítico para las arcas públicas.

Urgencia de déficit fiscal y ley de respaldo

Para que Óscar Lovera pueda estabilizar la caja, será imperativo generar una ley de respaldo que permita ampliar el déficit fiscal por encima del límite establecido. Ferreira advirtió que esta medida es la única vía para honrar las cuentas pendientes con las empresas vialeras y farmacéuticas que hoy enfrentan reclasificaciones bancarias.

No obstante, este movimiento requiere una negociación de alto nivel con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y las calificadoras de riesgo para evitar castigos en la nota crediticia de Paraguay. El objetivo debe ser inyectar liquidez sin comprometer la estabilidad macroeconómica lograda.

El costo social de la morosidad estatal

La deuda con las farmacéuticas se traduce directamente en la falta de medicamentos en los hospitales públicos, lo que genera una movilización de pacientes y médicos. A esto se suma el cese de obras públicas que ha dejado a miles de trabajadores en el limbo laboral y ha provocado un deterioro visible de la infraestructura vial.

Ferreira destacó que, tras las lluvias, las rutas presentan un estado crítico de baches y falta de mantenimiento, un escenario que se había reducido en años anteriores. Este deterioro de los servicios básicos aumenta el malestar social en un contexto donde el presupuesto familiar ya está acosado por el alza de precios.

Clientelismo y descontrol del gasto electoral

El mayor desafío para el Ministerio de Economía será contener la presión de los administradores públicos durante los años electorales. Ferreira, basado en su experiencia al frente de la cartera, describió cómo las seccionales y reparticiones estatales exigen mayores desembolsos para viáticos y combustible con el fin de captar votos.

En las elecciones municipales, esta presión se universaliza en todo el país, dificultando cualquier intento de recorte de gastos superfluos. Los políticos evitan tomar decisiones difíciles sobre el presupuesto para no afectar su propia reelección, priorizando sus cargos por encima de la salud financiera del país.

El fracaso de la Caja Fiscal y el gasto social

La solución de fondo para el equilibrio económico paraguayo pasa por una reforma seria de la Caja Fiscal, evitando parches temporales que no atacan el problema estructural. Ferreira criticó la universalización del programa de adultos mayores, señalando casos donde incluso propietarios de centros comerciales perciben el beneficio debido a la falta de focalización.

Estas medidas, calificadas como populistas, van en contra de la estabilidad de las finanzas públicas a largo plazo. Sin embargo, el analista prevé que las reformas necesarias recién se discutirán en el próximo periodo de gobierno, dado que el actual está condicionado por el calendario electoral.

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