De acuerdo a los documentos obtenidos en forma exclusiva por La Tribuna y que forman parte de la carpeta fiscal en el proceso por el cual están imputados el presidente del banco Atlas, Miguel “Miki” Zaldívar y otros miembros del directorio, en fecha 24 de mayo del 2018, por oficio N.° 472 y dentro de la causa penal “Personas innominadas sobre lavado de dinero” impulsada por la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol), el agente fiscal Leonardi Guerrero, de la Unidad Especializada en Delitos Económicos y Anticorrupción e interino de la Unidad Especializada de Lavado de Dinero y Financiamiento del Terrorismo, remitió una nota al banco Atlas SA solicitando informes financieros sobre los movimientos de Nicolás Leoz (+) y su entorno familiar dentro de la referida entidad bancaria.
Entre otras cosas, la Fiscalía solicita al banco Atlas copia autenticada o certificada del legajo de dicho cliente, que incluya perfil económico, perfil de riesgo y el límite operativo autorizado del 2013 a la fecha con los parámetros de día/mes/año.
Es decir, el Ministerio Público, en la causa penal N.° 9/17, solicita al banco Atlas el o los LOA (límites de operaciones asignados) de Leoz desde el 2013 hasta el 2018.
El banco Atlas, a través de una nota firmada por el director jurídico, Jorge Vera Trinidad (uno de los imputados), contesta al fiscal Guerrero remitiendo la planilla fechada el 16 de marzo del 2013, señalando que el monto del LOA era de G. 1.400 millones mensuales.
Luego, el banco reconoce que la planilla fue realizada en diciembre del 2015, pero, además de las circunstancias que no se corresponden al período de tiempo (16/03/2013 y 12/2015), lo más importante a tener en cuenta es que, según su sistema para el monitoreo, el LOA de Nicolás Leoz era de G. 380 millones en el 2013 y G. 560 millones a partir de febrero del 2014, datos que no fueron informados o se manipularon para el Ministerio Público.
Los documentos son contundentes, los datos remitidos por el propio banco Atlas al Ministerio Público carecen de veracidad en cuestiones altamente sensibles como los límites establecidos para activar las alertas antilavado dentro del sistema.
De acuerdo a las investigaciones realizadas en esta causa, Nicolás Leoz llegó a depositar, entre enero y principios de abril de 2013 (apenas tres meses) más de USD 5 millones lo que al cambio de la fecha daba aproximadamente más de G. 20.000 millones, muy por encima de los rangos de su LOA, lo cual nunca fue advertido por el banco Atlas.
Para tener en cuenta, Leoz renuncia a mediados de ese mes de abril de 2013 acosado por denuncias de corrupción en su contra. Aun así, Nicolás Leoz siguió operando tranquilamente con el banco Atlas, hasta sus últimos días, con la complacencia y benevolencia de las autoridades del ente bancario que todavía en el 2016 le aprobaron dos cuentas de fideicomiso por sumas millonarias.


